Más de nueve años después del atentado con bomba en la ciudad de Oklahoma, Terry Nichols fue condenado a prisión perpetua por segunda vez por su participación en el peor atentado de terrorismo interno en la historia de Estados Unidos.

Nichols, quien fuera sentenciado en 1998 a cadena perpetua por los cargos federales derivados del ataque, podía ser condenado a muerte por las acusaciones estatales hoy lunes.

Condenado por 161 cargos de homicidio en primer grado, Nichols podría escapar de la pena de muerte si los jurados no se ponen de acuerdo en la sentencia.

Previamente Nichols había sido condenado por homicidio involuntario y conspiración por la muerte de 168 víctimas durante los atentados del 19 de abril de 1995 en el Edificio Federal Alfred P. Murrah.

Los jurados en el caso federal no se han puesto de acuerdo en cuanto a una sentencia de muerte para Nichols.