Médicos de un hospital de la ciudad de Nueva York separaron exitosamente a siameses filipinos de dos años de edad, quienes estaban unidos por la cabeza.

Carl y Clarence Aguirre sobrevivieron un procedimiento de 12 horas que se inició la mañana del miércoles.

Funcionarios del hospital dijeron que los cirujanos tuvieron que separar una red de delicadas venas en la parte posterior de los cerebros de los mellizos.

Sin embargo, a diferencia de otras cirugías de separación de siameses, Carl y Clarence han sido sometidos a una serie de operaciones preparatorias desde el año pasado.

Eso permitió que los niños se recuperaran y que sus cuerpos se adaptaran a los cambios.

Los siameses aún deberán ser sometidos a cirugías de reconstrucción de sus cráneos y a meses de intensa observación.