Nubes de langostas asolan la capital de Mauritania, Nouakchott, continuando su paso destructor por África Occidental.

Los residentes de la ciudad quemaron basura el miércoles con la esperanza de ahuyentar a los destructivos insectos que devoraban la vegetación de la zona y partes de un campo de fútbol.

Las langostas consumen diariamente una cantidad igual al peso de su cuerpo, es decir aproximadamente dos gramos. Un enjambre de langostas puede contener por lo menos 50 millones de insectos por kilómetro cuadrado.

Se estima que este año, las nubes de langostas han viajado 100 kilómetros diarios desde que aparecieron en el norte de África en febrero.

Gambia declaró estado de emergencia como resultado de la plaga, y Senegal y Mali también están en peligro.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura han pedido por lo menos 58 millones de dólares para asistencia, en tanto que Francia está enviando equipos de expertos.

La invasión de este año parece ser la peor desde 1987.