Autoridades de Paraguay dijeron que los cuerpos de por lo menos 90 víctimas del gigantesco incendio en un supermercado ocurrido el domingo, aún están sin identificar.

Las autoridades diheron que serán necesarias pruebas de ADN para identificar los cuerpos carbonizados que por ahora son mantenidos en un estadio de fútbol y en la morgue de la capital, Asunción.

El martes, familia y amigos de muchas víctimas del incendio desbordaron los cementerios en los funerales que se desarrollaron a lo largo de todo el día.

La oficina del fiscal general de Paraguay dijo que 464 personas murieron en el incendio del domingo y cerca de 400 resultaron lesionadas en distintos grado.

Las autoridades han impuesto cargos criminales contra dos de los propietarios y cuatro guardias de seguridad, después que se informara que las salidas fueron intencionalmente cerradas.

El martes, uno de los dueños, Víctor Daniel Paiva, dijo que la orden de sellar las salidas fue realizada por el gerente general del supermercado, quien murió en el incendio.

El otro propietario, Juan Pío Paiva negó haber cometido cualquier error durante el incendio y dijo que tiene la conciencia limpia.