Un piloto de combate estadounidense que recibió un severo castigo por haber disparado por error contra soldados canadienses, dando muerte a cuatro de ellos en Afganistán, perdió su apelación final.

Un general de la Fuerza Aérea estadounidense rechazó el martes la apelación del Mayor Harry Schmidt, sin efectuar comentarios.

El mes pasado, el Mayor Schmidt fue hallado culpable de negligencia, por el incidente.

Además de la reprimenda, fue multado con más de cinco mil dólares de su salario.

Schmidt y otro piloto realizaban una misión nocturna en abril de 2002 cuando lanzaron una bomba de 250 kilos contra los canadienses, quienes efectuaban prácticas de tiro.

Schmidt pensó que los disparos provenían de las fuerzas del Talibán y sostiene que no se le advirtió sobre las práctidcas canadienses.