Ante el inmenso incendio ocurrido en Paraguay, el Presidente George W. Bush expresó su profundo dolor y dijo que la Embajada de Estados Unidos en Asunción y otras agencias del gobierno norteamericano, están ofreciendo su asistencia.

Por su parte autoridades en Argentina y Brasil –países limítrofes con Paraguay-- informaron que han comenzado a enviar médicos y suministros de emergencia para ayudar con los esfuerzos de recuperación

Los sobrevivientes del desastre dijeron que puertas cerradas con llave, impidieron que pudieran escapar de un complejo comercial, donde murieron más de 300 personas.

Algunos testigos culparon a los guardias de seguridad por haber bloqueado las salidas para evitar saqueos, cuando las llamas se extendieron por el supermercado Ycua Bolaños cerca de Asunción, la capital.

El ministro de interior, Orlando Fiorotto, afirmó que los rescatistas encontraron 311 cadáveres y continúan su búsqueda hoy lunes. Otras casi 300 personas resultaron heridas.

Funcionarios creen que el incendio en el concurrido centro comercial fue activado por bombonas de gas.

La policía detuvo a uno de los dueños del edificio, Juan Pío Paiva, quien negó haber procedido incorrectamente.