Los millones de toneladas de gases del efecto invernadero arrojados a la atmósfera cada año por los incendios en el Amazonas son casi totalmente absorbidos por el denso bosque tropical dijeron los científicos.

Pero, como los árboles continúan siendo cortados a un ritmo más rápido que nunca, la selva amazónica ya no podrá absorber los gases, a los que se atribuye parte del calentamiento global, alertaron los científicos en el Experimento a Gran Escala sobre Biosfera-Atmósfera que se realiza en el Amazonas.