Magistrados iraníes dijeron que la muerte de una fotógrafo canadiense mientras estaba bajo custodia iraní fue accidental.

El poder judicial iraní cambió notoriamente su posición anterior y afirmó que, dado que el único sospechoso en la muerte de Zahra Kazemi, nacida en Irán, fue declarado no culpable por una corte iraní, la única opción restante es declarar que su fallecimiento fue accidental.

Según aseveraron los magistrados, la fotógrafa de 54 años se había declarado en huelga de hambre en prisión, y esto hizo que le bajara el azúcar en la sangre, lo cual le produjo una caída que le causó una hemorragia cerebral con resultado fatal.