El Papa Juan Pablo II condenó el martes el secuestro de un obispo colombiano por parte de un grupo guerrillero y exigió que sea liberado rápidamente.

El Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN) secuestró el domingo al obispo Misael Vacca, de Yopal, en una zona montañosa a 210 kilómetros al noreste de Bogotá.

En un comunicado, el Vaticano dijo que el Papa recibió "con dolor y sufrimiento" la noticia del secuestro de Vacca. Juan Pablo II calificó a la captura como "hecho criminal absolutamente injustificable" y exigió su liberación.