El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, dijo que unidades de la policía y el ejército están buscando a un obispo de la Iglesia Católica que fue secuestrado por el segundo grupo guerrillero más importante del país.

El mandatario manifestó ayer que el rapto de Misael Vacca Ramírez por el Ejército de Liberación Nacional no tiene explicación. El gobernante agregó que el prelado debe ser rescatado.

Las declaraciones de Uribe fueron formuladas un día después de que el ELN secuestró a Vacca Ramírez en montañas remotas al noreste de Bogotá, la capital.

Sacerdotes que viajaban con el obispo dijeron que los rebeldes afirmaron que el prelado será puesto en libertad, sano y salvo, con un mensaje político para las autoridades colombianas, pero no especificaron la fecha.

Colombia tiene la tasa de secuestros más alta del mundo, pues rebeldes y otros insurgentes retienen a civiles, políticos, oficiales de policía y miembros del ejército nacional.