Los precios del petróleo continuaban firmes en Estados Unidos por encima de los 41 dólares por barril, por problemas en refinerías y pronósticos que adelantan una caída en las reservas estadounidenses de crudo.

El petróleo liviano de Estados Unidos subía 14 centavos, a 41,58 dólares el barril, tras perder 27 centavos el lunes por toma de ganancias. El crudo Brent de Londres ganaba 15 centavos, a 38,25 dólares, recuperando casi el total de los 17 centavos perdidos el lunes.

La preocupación por posibles interrupciones en el abastecimiento proveniente de Oriente Medio, y los problemas financieros en la petrolera rusa YUKOS, también ayudaban a mantener los precios cerca del máximo histórico de 42,45 dólares, alcanzado el 21 de junio.

Los operadores esperan conocer mañana los datos que semanalmente informa el gobierno de Estados Unidos sobre el estado de sus reservas de petróleo, para determinar cuál será la nueva dirección que tomará el mercado.

Analistas encuestados por la agencia de noticias Reuters estiman que los datos de la semana finalizada el 23 de julio mostrarán una caída en las reservas de 900 mil barriles. En la semana previa habían disminuido en 3,6 millones de barriles.

Una serie de cortes de producción en refinerías de Alemania, Holanda, Turquía y Japón han reavivado las preocupaciones sobre la disponibilidad de gasolina y otros combustibles