La Convención Nacional del Partido Demócrata se inicia hoy en Boston, Massachusetts con discursos de dos expresidentes de Estados Unidos y varios legisladores. 4 mil 300 delegados se han reunido para nominar a John Kerry como el candidato presidencial del partido.

Helicópteros sobrevuelan la ciudad en medio de lo que puede considerarse las medidas de seguridad más extremas jamás vistas en cualquier convención política.

Policías militares fuertemente armados y unidades de las fuerzas especiales patrullan no solo el área que circunda el Fleet Center, sino también otras áreas del centro de Boston.

Como parte de esas medidas, los manifestantes estarán confinados a una zona especial rodeada de una valla, cerca del Centro de Convenciones. EL senador Kerry se presentará ante los delegados a la Convención a mediados de semana.

Este lunes, los principales oradores serán los ex presidentes Bill Clinton y Jimmy Carter, así como el nominado demócrata en las elecciones de 2000, Al Gore.

También hablarán importantes legisladores hispanos y afro-estadounidenses, reflejando las esperanzas del partido demócrata de atraer a un gran porcentaje de minorías en las elecciones de noviembre.

Durante una visita de campaña en Ohio, ayer domingo, donde una victoria demócrata es vital para sus esperanzas de ganar la presidencia en los comicios de noviembre, el senador Kerry habló sobre la economía y otros temas.

Entre tanto, en una entrevista el domingo, en el programa “This Week” de la cadena de televisión ABC, el probable nominado vicepresidencial demócrata, senador John Edwards, criticó “la política de división” que se vive en el país, y dijo que cree que los votantes se acercarán a Kerry a medida que se avecinen las elecciones.

En medio de una serie de encuestas de opinión, un estudio de la agencia de noticias Associated Press entre delegados demócratas a la convención muestra que la economía, los empleos y el cuidado de la salud son sus principales preocupaciones.

Entretanto, una encuesta del New York Times y CBS, revela que 9 de cada 10 delegados demócratas creen que Estados Unidos no debió haber ido a la guerra con Iraq.

El senador Kerry apoyó la acción militar en Irak, pero critica profundamente la manera como la administración Bush manejó la situación antes de la guerra y los acontecimientos posteriores.

Y mientras los demócratas comienzan su convención, el presidente George Bush permanece en Crawford, Tejas, reunido con sus principales asesores, determinando los próximos pasos de su campaña de reelección. Bush regresará a Washington a fines de la presente semana.