Una nueva encuesta revela que las dos terceras partes de los norteamericanos creen que Estados Unidos nunca debería haber usado la tortura física con los detenidos.

La mayoría de los entrevistados, el 55%, dijo que su país nunca debería usar la tortura mental, como hacer pensar a alguien que su familia o él mismo morirán, indica la encuesta llevada a cabo por el Programa sobre Actitudes de Política Internacional de la Universidad de Maryland.

4 de cada 5 apoyaron los derechos de los detenidos a tener una audiencia donde puedan responder las acusaciones en su contra.

Prácticamente la misma cantidad dijo que los detenidos deberían tener derecho de contacta a un familiar, y 9 de cada 10 dijo que la Cruz Roja debería poder visitar a la gente arrestada, para asegurarse de que son tratados debidamente. El estudio fue realizado por la empresa Knowledge Networks.

6 de cada 10 encuestados dijeron que las personas capturadas que no son soldados convencionales, deberían también ser amparados por los mismos derechos que establecen los tratados internacionales, como los que se refieren a los prisioneros de guerra.

En otra parte del estudio se revela que dos terceras partes de la muestra de estadounidenses que participaron, creen que el presidente de Estados Unidos no debería tener derecho de anular el requerimiento constitucional de que todos los detenidos deben ser escuchados en audiencia.

Tres cuartas partes estuvieron de acuerdo con la afirmación de que Estados Unidos es un dirigente moral en el mundo y no debería sentar un mal ejemplo torturando o degradando a las personas detenidas.

Finalmente, una abrumadora mayoría se opuso al uso de perros para intimidar a prisioneros, a mantener desnudos a los reclusos, a hacer que los detenidos pongan la cabeza bajo el agua por largos periodos y a que se humille sexualmente a los reos.

La encuesta fue realizada entre 892 adultos, entre el 9 y el 15 de julio, y tiene un margen de error de más o menos tres puntos de porcentaje.