El presidente chileno, Ricardo Lagos, se reunió con las tropas de pacificación desplegadas en Haití e instó a los soldados a hacer todo lo que puedan por ayudar a estabilizar la empobrecida nación caribeña.

Chile tiene unos 450 soldados en Haití como parte de una fuerza de la ONU liderada por Brasil enviada para mantener la seguridad en momentos que el país se recupera de sangrientos disturbios que culminaron en la destitución del entonces presidente jean Bertrand Aristide, el 29 de febrero.

La visita efectuada el miércoles por Lagos se concretó un día después que los donantes internacionales se reunieron en Washington y prometieron otorgar más de mil millones de dólares en ayuda y préstamos al país para sacarlo del ciclo de pobreza y violencia.

Previamente, Lagos prometió enviar 80 ingenieros para reconstruir la infraestructura de Haití y unos 36 policías para entrenar a las fuerzas de orden haitianas.