Autoridades militares estadounidenses en Afganistán admitieron que ellos recibieron a los tres estadounidenses detenidos en el juicio que se realiza en Kabul, acusados de dirigir una cárcel privada y de torturar a reclusos, pero negaron que los detenidos trabajaran para el ejército de Estados Unidos.

El vocero de la coalición, mayor Jon Siepmann, dijo este jueves que conocía a uno de los detenidos y los había interrogado porque fue identificado como potencial terrorista.

El gobierno de Washington negó cualquier conexión con los estadounidenses detenidos.

El defensor de los estadounidenses, Jonathan Idema, declaró el jueves en la Corte de Kabul que él y sus colegas estaban listos para presentar evidencia de sus frecuentes contactos con el Pentágono.