La comisión que investiga los ataques terroristas de 2001 en Estados Unidos emitió su muy esperado informe final.

El presidente de la comisión, Thomas Kean, presentó algunos de los aspectos más importantes del informe y dijo que el gobierno de Estados Unidos no fue suficientemente activo en combatir la amenaza terrorista.

Añadió que el panel no podía afirmar si alguna medida habría podido evitar los ataques, pero las sucesivas administraciones tenían cierta responsabilidad por la acción del gobierno.

Kean señaló que Estados Unidos sigue enfrentando lo que calificó “uno de los mayores retos de seguridad en nuestra historia”.

El co-presidente de la comisión, Lee Hamilton, pidió la creación de un centro nacional de antiterrorismo, dirigido por un director con nivel de gabinete, para supervisar a la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.