Estados Unidos normalizó sus relaciones de defensa con Sudáfrica, tras una prolongada disputa legal.

El anuncio implica que los fabricantes de armas de Sudáfrica pueden ahora comercializar con Estados Unidos, por primera vez, desde 1991.

Ese año, tres firmas de defensa sudafricanas fueron acusadas de intentar vender armas a pesar de un embargo de armamento impuesto por las Naciones Unidas que estaba entonces vigente para castigar la política de apartheid del gobierno de la época.

Aunque la prohibición fue levantada en 1998, ha tomado un tiempo evaluar si las tres firmas se han ceñido a las leyes estadounidenses.