Uno de los tres estadounidenses enjuiciados en Afganistán por supuestamente funcionar una cárcel privada y torturar a presuntos extremistas dijo que trabajaba para el gobierno de Estados Unidos y que tiene pruebas de ello.

Jonathan Idema declaró hoy a la prensa en Kabul que él y sus dos colegas están dispuestos a mostrar correos electrónicos, correspondencia y conversaciones grabadas en cinta que comprueban sus contactos frecuentes con el Pentágono.

El gobierno y el ejército de Estados Unidos negaron toda conexión con el grupo.

Los tres acusados comparecieron hoy miércoles ante el tribunal en Kabul para la lectura de cargos. Los procedimientos fueron suspendidos por más de dos semanas para permitir que los hombres preparen su defensa.

Funcionarios afganos arrestaron a los hombres el 5 de julio, y dijeron que ellos y sus cómplices afganos encarcelaron e interrogaron ilegalmente a presuntos terroristas.

Funcionarios afganos y oficiales estadounidenses dijeron que los hombres eran mercenarios actuando por su propia cuenta, que se hacían pasar por empleados del gobierno.