Brasil está a punto de aprobar una polémica ley que permite a sus militares derribar aviones sospechosos de efectuar contrabando de drogas en su espacio aéreo.

El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva respaldó la ley, que ha estado pendiente durante seis años, en espera de aprobación presidencial.

En un intento por aplacar inquietudes respecto a posibles equivocaciones, el gobierno de Lula da Silva comunicó que los aviones sólo serán derribados si no pasan una serie de pruebas a las que serán sometidos.