Un ataque suicida a las puertas de una estación de policía causó la muerte de por lo menos nueve personas, dejando heridas a otras 60.

Las autoridades iraquíes informaron que un atacante en un vehículo detonó los explosivos hoy en momentos que la gente llegaba a su sitio de trabajo. La mayoría de las víctimas son civiles.

La enorme explosión dejó un gran cráter incendiando a los automóviles que se encontraban en el área. Se trata del mayor ataque explosivo suicida en Irak durante la última semana.

En otro sitio de la capital, hombres armados asesinaron ayer domingo a un funcionario de alto rango del Ministerio de Defensa cerca de su hogar.

Autoridades informaron que los insurgentes también dispararon una granada propulsada por cohete contra una estación de bomberos en Bagdad hoy, hiriendo por lo menos a una persona.

En el sur de Irak, en Basora, un helicóptero de la fuerza aérea británica se estrelló, resultando en la muerte de uno de sus ocupantes, mientras otros dos quedaron heridos.