El presidente George Bush convirtió en ley un proyecto que endurece las penas contra el robo de identidad personal sensitiva y el uso de esa información para cometer actos de terrorismo y otros delitos.

En la ceremonia de firma, que tuvo lugar el jueves en la Casa Blanca, Bush dijo que el “robo de identidad” es uno de los crímenes financieros del país que crece mas rápidamente, y cuesta a los consumidores y empresarios casi 50 mil millones de dólares anuales.

Ladrones de identidad roban el nombre de la persona y los números de tarjeta de crédito y seguro social para efectuar compras ilegales y cometer otro tipo de delitos.

La nueva ley establece una nueva categoría de “robo de identidad agravado”.

Este delito acarrea condenas carcelarias obligatorias para las personas declaradas culpables de robar la identidad de una persona para cometer actos terroristas, fraude postal o ciertas otras ofensas.