La Asamblea General de la ONU debate un borrador de resolución que exige a Isrel cumplir con una decisión de la Corte Mundial según la cual el muro de Cisjordania es ilegal y que debe ser derribado.

Durante el debate, el emisario palestino Nasser al Kidwa exigió a Israel cumplir con el dictamen de la Corte Internacional de Justicia o enfrentar posibles sanciones del Consejo de Seguridad.

Sin embargo, el embajador de Israel, Dan Gillerman, contraatacó, argumentando que los palestinos no son quienes para sermonear sobre legalidad o acusar a otros de estar al margen de la ley.

Israel, apoyada por Estados Unidos, ha hecho caso omiso a la decisión no obligante de la Corte, arguyendo que no posee jurisdicción en los asuntos israelí-palestinos.