Filipinas retirará hoy de Iraq a 11 miembros más de sus fuerzas humanitarias, en un esfuerzo por cumplir las exigencias de los secuestradores de un rehén filipino y así salvarle la vida.

En Manila, la ministra de Relaciones Exteriores, Delia Albert, dijo que el resto del contingente pronto partirá de territorio iraquí.

Los insurgentes que capturaron a Ángelo de la Cruz dijeron que lo liberarán cuando todos los 51 soldados filipinos hayan salido de Irak.

Entretanto, un cadáver fue encontrado en el río Tigris. Se teme que puede ser el rehén búlgaro capturado por extremistas vinculados a Abu Musab al-Zarqawi. El grupo ha amenazado matar a otro búlgaro, cuyo destino continúa incierto.