El hijo de un ex dictador militar ganó holgadamente las elecciones presidenciales de Panamá.

En su discurso de victoria, Martin Torrijos, de 40 años de edad, dijo que Panamá comienza una nueva fase de su historia. Prometió luchar contra la corrupción y el crimen, mejorar la justicia social y crear empleos.

Torrijos prometió además impulsar las negociaciones de libre comercio con Estados Unidos para mejorar la economía de su país.

Su campaña electoral fue realzada por la popularidad de su finado padre, Omar Torrijos, quien negoció en 1977 la entrega del Canal de Panamá por Estados Unidos para 1999.