El papa Juan Pablo II pidió a la feligresía que relexione en la lucha de los niños perseguidos y abusados cuando este Miércoles de Ceniza inició la temporada penitente de Cuaresma.

El sumo pontífice celebró misa hoy en el Vaticano, en lugar de su tradicional ceremonia en una iglesia,en Roma.

El vicario de la Iglesia Católica, quien ungió la frente de los fieles con ceniza durante la celebración, señaló que la niñez, frágil e indefensa, afronta condiciones difíciles y necesita ser protegida.

En una declaración escrita antes de la Cuaresma, Juan Pablo II afirmó que adultos han explotado a jóvenes por medio de abuso sexual, prostitución obligada, y venta de drogas ilegales.

No obstante, el papa no mencionó en su mensaje los escándalos de abuso sexual de la Iglesia católica, los cuales marcaron el comeinzo del tiempo de Cuaresma, período de ayuno que finaliza el Día de Pascua de Resurrección.