El Papa Juan Pablo II, aclamado por miles de peregrinos, inició el domingo una semana de celebraciones y ceremonias para conmemorar su vigésimo quinto aniversario como jerarca máximo de la Iglesia Católica.

El pontífice, de 83 años y cuya salud es frágil, agradeció a la multitud el apoyo a su largo pontificado, especialmente a los jóvenes.

El Papa conmemorará su aniversario el jueves y ha invitado a los 195 cardenales del mundo al Vaticano para que se unan a las celebraciones, brindándoles una rara oportunidad de reunirse y, sin duda, discutir que pasará cuando él ya no esté.