Un tribunal indonesio condenó a un extremista islámico por preparar un ataque con bomba en la residencia del embajador de Filipinas en Yakarta hace casi tres años.

El tribunal sentenció a Abdul Jabar, de 33 años, a 20 años de cárcel. Igualmente, Jabar fue declarado culpable de haber participado en la colocación de bombas en dos iglesias en la Noche Buena de 2000.

Los fiscales del estado habían pedido a los jueces sentenciar a Jabar a prisión perpetua por su participación en la preparación y activación de explosivos que dieron muerte a dos indonesios e hirieron a un diplomático filipino.

El militante dijo a los jueces que piensa apelar la condena.