Una corte federal de California desestimó una recusación a la detención de unos 600 prisioneros talibanes y de AlQaeda en la base naval de Guantánamo, Cuba.

La corte determinó que la coalición de clérigos, abogados, y profesores que introdujo la demanda no tenía relación previa con los detenidos.

La coalición argumentaba que a los detenidos se les había privado de su libertad, en algunos casos hasta por un año, sin habérseles informado de cargos en su contra ni a debido proceso, como lo garantiza la Constitución estadounidense.