El poderoso terremoto que sacudió una desolada región de Alaska se llegó a sentir en el Golfo de México y el estado de Louisiana.

Solo una persona resultó levemente herida en el movimiento telúrico que medió 7,9 en la escala de Richter

El sismo generó el cierre automático del gasducto Trans-Alaska. Algunas de las estructuras de soporte del gasducto sufrieron daños, pero no hubo ningún derrame.

Las autoridades del gasducto están estudiando si el sistema puede reanudar su funcionamiento hoy.

El terremoto fue uno de los más fuertes en la historia de Estados Unidos.