Fuerzas israelíes demolieron cuatro casas pertenecientes a familias de extremistas palestinos en el campamento de refugiados de Jenin, en Cisjordania.

El Ejército israelí informó que dos de las casas pertenecían a atacantes suicidas y las otras dos a familias de presuntos extremistas buscados por Israel. Testigos palestinos dijeron que al menos 50 personas quedaron sin hogar.

Mientras tanto, el primer ministro israelí Ariel Sharon comenzó conversaciones con partidos de extrema derecha para construir una nueva coalición. El Partido Laborista se retiró del gobierno de Sharon, tras una intensa disputa por fondos para asentamientos judíos en los territorios ocupados.