Los residentes del área de Washington, D.C. están aterrorizados después que la policía determinó que hubo un séptimo asesinato por parte de un francotirador en el lapso de una semana, y esta mañana, a las 9:30 en una gasolinera de Fredericksburg, en el sur de Virginia, hubo otro ataque con mucha similitud a los tiroteos anteriores.

No obstante, las autoridades no han vinculado aún al asesino con este incidente. Sin embargo hay una fuerte presencia policial en el área y la autopista interestatal 95 está practicamente paralizada a la altura del llamado cinturón vial donde se divide hacia Washington DC y Maryland. La policía busca una furgoneta Chevrolet blanca modelo Astro.

El principal investigador, el jefe de Policía del condado Montgomery, en el estado de Maryland, Charles Moose, exhortó este viernes a los residentes a que lleven a cabo una vida normal durante el fin de semana, pero que sean cuidadosos. Se espera que el jefe policial provea a la comunidad un perfil gráfico designado para ayudar a detener al elusivo francotirador.

Las autoridades confirmaron que los fragmentos de bala recuperados de una estación de gasolina donde un hombre fue asesinado el miércoles por la noche es similar a las balas usadas en ocho tiroteos anteriores.

El hombre fue la novena víctima en una semana, y el séptimo en morir. Dos víctimas, incluyendo un adolescente de 13 años, fue herido de gravedad, pero sobrevivió.