Los trabajadores portuarios en la costa oeste de Estados Unidos se reincorpraron a su labores, al ser suspendido un paro laboral que causó que muchos productos perecederos se dañaran en los puertos, y la industria automotriz redujera su producción.

Miembros del sindicato retornaron a sus puestos de trabajo el miércoles a las seis de la tarde, hora local, en los 29 puertos que habían suspendido sus operaciones, luego que el presidente Bush obtuviera una orden judicial que ordenaba su reapertura, según la ley Taff-Hartley.

El tribunal ordenó que los estibadores continuaran con sus labores hasta el 16 de octubre. A partir de esa fecha, la corte atenderá una solicitud del gobierno para una tregua de 80 días, que comenzaría la próxima semana.

Más de 200 buques están anclados frente a las costas, listos para descargar o cargar mercancías.