El obispo de Lexington, Kentucky, renunció tras ser acusado de haber violado a un menor de edad.

El Vaticano anunció hoy la renuncia del obispo J. Kendrick Williams, quien permanecía en licencia administrativa desde el mes pasado, después que un niño que formaba parte de una coral acusó al religioso de haberlo violado hace dos décadas.

Lexington es la tercera diócesis de Estados Unidos en perder a su líder en el escándalo sexual que ha estremecido a la iglesia católica. Las otras dos son Palm Beach, Florida y Milwaukee, Wisconsin.

Los líderes de la iglesia católica se reunirán esta semana en Dallas, Texas, para analizar nuevas propuestas en relación al abuso sexual en la iglesia.