El primer ministro israelí, Ariel Sharon, sufrió un importante revés político, cuando su Partido Likud votó en contra de su idea del establecimiento de un estado palestino.

La votación es vista como una victoria para el ex primer ministro Benjamin Netanyahu, quien planea desafiar a Sharon para el liderazgo del Partido Likud el año próximo.

Sharon había exhortado a una postergación de la votación, argumentando que la decisión podría aumentar la presión sobre Israel. Sharon ha dicho que favorece un estado palestino, pero solo después que se haya establecido una completa seguridad para Israel.

El líder palestino Yasser Arafat dijo que la votación va contra los acuerdos ya firmados por Israel. El jefe negociador palestino Saeb Erekat dijo que la votación muestra que Israel no tiene planes de poner fin a la ocupación de los territorios palesitnos.