Los legisladores uruguayos del oficialista Frente Amplio votan en Montevideo en favor del proyecto de ley que legaliza la marihuana en el país.
Los legisladores uruguayos del oficialista Frente Amplio votan en Montevideo en favor del proyecto de ley que legaliza la marihuana en el país.

La iniciativa fue aprobada por 50 votos contra 46, y ahora será el Senado el que tendrá que tratar y votar la medida.

Media hora antes de la medianoche del miércoles 31 de julio, la Cámara de Diputados de Uruguay aprobó el proyecto de ley que regula la venta de marihuana así como también estabece un control del mercado del cannabis.
 

Seis plantas por persona
Seis plantas por persona

​​Tras un debate que se extendió prácticamente a lo largo de toda la jornada, finalmente la iniciativa fue aprobada por 50 votos contra 46, y ahora será el Senado el que tendrá que tratar y votar la medida.

La medida impulsada por el gobierno del presidente José Mujica, fue aprobada con los votos del oficialista Frente Amplio, ya que como informa el diario El País de Montevideo, los partidos de la oposición no acompañaron la iniciativa.

Un hombre fuma marihuana frente al Parlamento de Uruguay mientras los diputados debatían la legallización del cannabis.

​​El proyecto, que no cuenta con mayoría de respaldo popular en las encuestas, de ser ratificado por el Senado -donde el oficialismo tiene mayoría- permitiría a los adictos a la droga cultivar sus propias plantas.
 
Actualmente es legal consumir marihuana en Uruguay pero no lo es venderla, comprarla, producirla o incluso tener una planta, lo que según los impulsores de la ley es una contradicción.
 
La propuesta fue presentada hace un año por el gobierno con la intención de reducir los delitos asociados al narcotráfico, y el presidente José Mujica ha previsto que, de aprobarse, el Estado asumirá el control de toda la producción y venta del estupefaciente mediante registros.
 
Expertos señalan que aunque  en países como Holanda y España y algunos estados en EE.UU. se permite la producción, el cultivo y consumo con fines médicos y en clubes recreativos (Colorado y Washington), el caso de Uruguay sería único a nivel mundial.
 
La propuesta de legalización de las drogas ha abierto una gran polémica en el hemisferio, y el 22 de julio el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza se mostró inclinado al debate cuando dijo que Uruguay estaba “en condiciones de probar políticas nuevas en materia de drogas".
 
Pero la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes ha puesto de manifiesto su inquietud frente al proyecto uruguayo, porque éste violaría los tratados internacionales sobre control de drogas que han sido refrendados por esa nación.