Venezuela atraviesa una severa crisis humanitaria, que incluye la falta de alimentos, medicamentos y otros productos básicos que ha llevado a millones de personas a emigrar.
Según el nuevo informe de Transparencia Internacional más de la mitad de los habitantes de 18 países de América Latina y el Caribe considera que la corrupción se esta agudizando en sus países.

Un nuevo informe de Transparencia Internacional presentado el lunes revela que más de la mitad del total de la ciudadanía de 18 países de América Latina y el Caribe considera que la corrupción se está agudizando en su país y que los gobiernos no están tomando medidas suficientes para enfrentar este problema.

El común de las personas considera que la corrupción es una importante causa de preocupación; el 85% de los encuestados cree que la corrupción gubernamental representa “un gran problema”.

El informe, titulado Barómetro Global de la Corrupción (BGC): América Latina y el Caribe, muestra, por primera vez, que una de cada cinco personas sufre extorsión sexual al intentar acceder a un servicio público como atención médica o educación, o bien conoce a alguien que ha pasado por esta situación.

Venezuela

Venezuela está experimentando una extraordinaria crisis humanitaria, en parte como resultado de niveles sin precedentes de gran corrupción y malversación de fondos, indica el más reciente informe de Transparencia Internacional.

Miles de millones de dólares de dinero público se han canalizado al extranjero, y más de 20 países han abierto investigaciones judiciales sobre el presunto mal uso de los fondos venezolanos.

Según la Comisión de Contraloría de la rama legislativa de Venezuela, la Asamblea Nacional, aproximadamente 400.000 millones de dólares fueron malversados bajo los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Mientras tanto, más de cuatro millones de ciudadanos venezolanos huyeron del país debido a la falta de alimentos, medicinas y servicios públicos básicos, como electricidad y agua.

El deterioro de los servicios de seguridad y transporte, y la escasez de gas también causaron que millones de ciudadanos se fueran.

Desde 2015, la Asamblea Nacional ha sido atacada por el poder ejecutivo y la Corte Suprema.

Sin la capacidad de supervisar los recursos públicos, la Asamblea Nacional está mal equipada para cumplir su función constitucional.

En cambio, Venezuela ha sido gobernada por decretos presidenciales, en violación directa de la constitución. Las protestas públicas son ilegales y cientos de ciudadanos han sido arrestados por hablar.

Además, se han llevado a cabo más de 8.000 ejecuciones extrajudiciales desde 2015.

Los datos de GCB muestran que mientras el 87% de los venezolanos piensan que la mayoría o todas las personas en la oficina del presidente son corruptos, solo el 38% piensa que la mayoría o todos los parlamentarios son corruptos. Los ciudadanos parecen ver a la Asamblea Nacional, que tiene una mayoría opositora, como menos corrupta que el poder ejecutivo.

Recomendaciones a líderes políticos

Transparency International recomienda a los líderes políticos que adopten las siguientes medidas: Reconocer y abordar formas de corrupción que afectan principalmente a las mujeres, incluso a través de la creación de mecanismos de denuncia que incorporen perspectiva de género.

Fortalecer la integridad de los procesos electorales y aplicar sanciones en casos de compra de votos, asegurando financiamiento transparente para las campañas y apoyo para una cobertura periodística basada en hechos.

Empoderar a las personas, la sociedad civil y los medios para que denuncien la corrupción, entre otras formas, a través de la adopción de leyes que protejan a quienes denuncian irregularidades.

Implementar el Compromiso de Lima adoptado en el marco de la VIII Cumbre de las Américas y reportar públicamente los avances logrados.