En el sínodo iniciado este lunes se discutirá la posible ordenación de hombres casados en la Amazonía.
En el sínodo iniciado este lunes se discutirá la posible ordenación de hombres casados en la Amazonía.

El papa Francisco pidió el lunes comprender y servir a los pueblos de la Amazonía, donde la escasez de sacerdotes es tan grave que el Vaticano considera ordenar a hombres casados y asignar ministerios oficiales de la Iglesia a mujeres.

Francisco inauguró el domingo un sínodo, o reunión de obispos, centrado en cuestiones ambientales y religiosas en la región amazónica, en la que ha condenado la forma en la que son explotados, marginados y tratados como ciudadanos de segunda clase y “bárbaros” por gobiernos y corporaciones que extraen madera, oro y otros recursos naturales de sus viviendas.

Dirigidos en la procesión por el papa, los obispos se dirigieron posteriormente al salón del sínodo para esbozar nuevas formas para que la Iglesia católica adoctrine mejor a las comunidades indígenas lejanas y cuide la selva tropical a la que consideran su hogar.

Francisco inició la reunión exaltando a las culturas nativas e instando a los obispos a respetar sus historias y tradiciones mientras encontraban formas para propagar la fe.

El sínodo abordará la cuestión de si algunos respetados hombres mayores casados podrían ser ordenados para ayudar a superar la escasez de sacerdotes en áreas remotas de la región.

La propuesta está bajo discusión debido a que los indígenas católicos en zonas remotas de la Amazonía pueden pasar meses sin ver a un sacerdote ni recibir los sacramentos, lo que amenaza el futuro de la iglesia y su misión de siglos de antigüedad para propagar la fe en la región.

Si se aprueba, sería la primera vez para la Iglesia católica y anularía siglos de tradición de un sacerdocio célibe.

Esa posibilidad ha causado indignación entre los grupos conservadores, que han estado protestando con vigilias de oración después de que el cardenal estadounidense Raymond Burke y el obispo Athanasius Schneider de Kazajstán pidieran “una cruzada de oración y ayuno” durante 40 días a lo largo de la reunión.

Otra propuesta pide que los obispos identifiquen nuevos “ministerios oficiales” para las mujeres, aunque su ordenación sacerdotal se ha descartado.

El cardenal Claudio Hummes, el arzobispo retirado de Sao Paulo y el principal organizador del sínodo, dijo que la escasez de sacerdotes ha provocado una “ausencia casi total de la eucaristía y otros sacramentos fundamentales para la vida diaria cristiana”.

“La iglesia vive de la eucaristía y la eucaristía es el cimiento de la iglesia”, señaló citando a San Juan Pablo II.