Former rebels of the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC), play football at a reintegration camp in Tierra Grata,…
Exrebeldes de las FARC en Colombia juegan al fútbol tras la reintegración a la vida civil en Tierra Grata, municipio La Paz, en agosto de 2019.

El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) llamó el lunes a poner fin a la violencia en Colombia, específicamente contra quienes se acogieron al cese al fuego en el conflicto armado que sacudió al país por varias décadas.

Los miembros del Consejo de Seguridad, señala la declaración, están esperanzados en que el llamamiento del Secretario General a un alto el fuego mundial inmediato en respuesta a la pandemia de COVID-19, “conduzca a los esfuerzos de todos en Colombia para poner fin a la violencia, facilitar la respuesta a la pandemia y afianzar aún más la paz”.

Un reciente informe de la Misión de Verificación de la ONU señala que durante 2020, 50 excombatientes de las FARC-EP han sido asesinados en el país, por lo que la cifra se ha elevado a 224 desde que se firmara el Acuerdo de Paz en 2016.

A man jogs past a mural against former Colombian President (2002-2010) Alvaro Uribe, which was painted over and now shows a…
Partido de las FARC pide perdón por secuestros cometidos en Colombia
"No podemos devolverles el tiempo arrebatado para evitar el dolor y las humillaciones que les causamos a todos los secuestrados", dice la carta publicada el lunes.

“Las recientes masacres en varios departamentos han servido como un doloroso recordatorio de cómo civiles inocentes, incluidos jóvenes, están siendo víctimas de las acciones de estos grupos”, dijo hace menos de una semana Carlos Ruiz Massieu, Representante Especial del Secretario General y Jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia.

Este lunes el Consejo de Seguridad insistió en su “profunda preocupación por las persistentes amenazas, ataques y homicidios contra líderes comunitarios y sociales, incluidas mujeres líderes y de comunidades indígenas y afrocolombianas, así como contra exmiembros de las FARC-EP que dejaron sus armas bajo el proceso de paz”.

Igualmente “condenaron enérgicamente los múltiples asesinatos, incluidos niños y jóvenes, presenciados en los últimos meses”.