FILE PHOTO: A closed pedestrian crossing at the U.S.-Mexico border is seen after U.S. President Donald Trump tweeted that he…
Una vista del cruce fronterizo entre Estados Unidos y México luego de la decisión bilateral de ambos gobiernos de suspender el paso terrestre debido a la pandemia de COVID-19.

MIAMI, FLORIDA - El gobierno de México anunció este martes que ha pedido a Estados Unidos extender por 30 días más “las restricciones al tránsito terrestre no esencial en su frontera común”.

La información la ofreció el Ministerio de Relaciones Exteriores mexicano en Twitter, explicando que se tomó la medida tras revisar “el desarrollo de la propagación de COVID-19”.

Hasta la fecha la pandemia de coronavirus ha dejado en México 304.435 casos confirmados, y de ellos han fallecido 35.491 personas.

La cancillería mexicana explicó que no hay cambios en las restricciones impuestas desde el pasado 21 de marzo cuando se implementaron las regulaciones.

“Ambos países continuarán buscando coordinar las medidas sanitarias en la región fronteriza. Las medidas estarán vigentes hasta el 21 de agosto de 2020”, indica la comunicación oficial.

A raíz de la implementación el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, informó que se acordó restringir los cruces en la frontera para viajes no esenciales, sin afectar actividades comerciales o laborales.

El nuevo pacto comercial, T-MEC, substituye al TLCAN, el cual eliminó casi todos los aranceles y otras barreras comerciales entre EE.UU, México y Canadá.
México y EE.UU. afinan medidas en frontera común contra COVID-19
Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron priorizar el comercio en los cruces fronterizos en medio de la emergencia por el coronavirus.

“No estamos nosotros hablando de cierre, simplemente se va a restringir para el caso de turismo, recreación”, dijo Ebrard en marzo pasado.

El gobierno mexicano dispuso entonces recibir a los migrantes indocumentados que son rechazados por EE.UU., pero solamente a los originarios de Honduras, Guatemala y El Salvador.

Ante el avance de la pandemia, el gobierno estadounidense envió a finales de marzo al menos 500 soldados para custodiar la frontera entre ambos países.

EE.UU. también tomó la medida de devolver casi inmediatamente a todas las personas que cruzaban ilegalmente la frontera desde el lado mexicano.

“Con nuestras medidas es francamente imposible que puedan entrar a EE.UU. y, si entran (...) van ser regresados inmediatamente”, advirtió en aquel momento el director principal para Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone, en una teleconferencia.