Laurentino Cortizo, candidato presidencial del Partido  Revolucionario Democrático de Panamá, y su esposa  Yazmin, saludan a seguidores en su última concentración de campaña en Ciudad de Panamá, el miércoles 1 de mayo de 2019. Panamá va a las urnas el ...
Laurentino Cortizo, candidato presidencial del Partido Revolucionario Democrático de Panamá, y su esposa Yazmin, saludan a seguidores en su última concentración de campaña en Ciudad de Panamá, el miércoles 1 de mayo de 2019. Panamá va a las urnas el ...

Empresario ganadero y el más longevo en la disputa por la presidencia de Panamá, el opositor Laurentino Cortizo, llega a las urnas este fin de semana con el favoritismo de las encuestas en medio de un electorado colmado por la corrupción y el cansancio por los partidos tradicionales.

Pese a que Cortizo es abanderado precisamente por una de esas fuerzas de larga data en Panamá, el Partido Revolucionario Democrático (PRD), el empresario y graduado en administración en Estados Unidos de 66 años parece que ostenta el mejor panorama para convertirse en el próximo líder del país, aunque antes debe sortear la embestida del candidato que apoya un expresidente preso y el auge de un rival independiente.

Cortizo insistió durante su campaña, la cual cerró el miércoles con un masivo acto lleno de música y fuegos artificiales en la capital, que él terminará con una década de corrupción e incapacidad por parte del pasado gobierno de Ricardo Martinelli (2009-2014) y el saliente de Juan Carlos Varela. Reiteró que no le debe nada a nadie, que llegará a servir con honestidad y que en un eventual gobierno suyo no habrá intocables.

``Vamos a hacer sin robar", machacó.

Su mensaje al parecer está calando a pesar de que a Cortizo se le restriega que forma parte de un viejo partido que posee algunos diputados en la legislatura nacional actual y están entre los más desprestigiados por el presunto uso irregular y despilfarrado de millones de dólares del erario público. El gobierno de su agrupación, que gobernó hace una década, fue el que dio la primera gran concesión a la brasileña Odebrecht, inmersa en el mayor escándalo de sobornos regional y que ha salpicado a Panamá.

Sin embargo, la mayoría de las encuestas colocan a Cortizo a la cabeza de las preferencias con casi 10 puntos porcentuales de diferencia sobre los otros seis rivales en la liza presidencial. Los dos que más se le aproximan son Rómulo Roux, del partido del expresidente Ricardo Martinelli, actualmente en la cárcel mientras se le enjuicia por espionaje político, y el independiente Ricardo Lombana.

El jueves, en el último día de las encuestas y para hacer campaña, el sondeo del diario La Prensa daba a Cortizo 36.1% de las intenciones de voto, a Roux el 26.2 y a Lombana 19.6. El sondeo tenía un margen del error de 2.9 puntos porcentuales.

``Me parece que la encuesta es consistente con otras que mantienen al candidato Cortizo en primer lugar", dijo a The Associated Press Manuel Domínguez, director en Panamá de la consultora global española Llorente & Cuenca. ``También es consistente con el candidato que está en el segundo lugar. Todo pareciera indicar que la contienda va a estar entre esos dos candidatos y queda como interrogante el alcance que finalmente van a tener las candidaturas de libre postulación, en este caso Lombana".

A Cortizo parece ayudarlo que su partido es el que más inscritos tiene en el país y una de las mayores maquinarias propagandísticas. Además el hombre no forma parte de la directiva de su partido, integró a su nómina a un joven y no a un miembro de la vieja guardia y se identifica con los sectores agrícolas.

``No percibo gran entusiasmo para Cortizo, pero los votantes siempre comparan con otras opciones", dijo a la AP Michael Shifter, de Diálogo Interamericano. ``Así es la política, en todas partes".

De cristalizarse el triunfo de Cortizo marcaría el regreso del PRD al poder por tercera ocasión desde la transición a la democracia luego de la caída del dictador Manuel Noriega por la invasión de Estados Unidos hace tres décadas. El PRD fue considerado el brazo político del pasado régimen militar pero emergió entre las cenizas para ganar las primeras elecciones libres tras la era castrense en 1994 y volvió a imponerse en los comicios del 2004.

Roux, empresario y excanciller de 54 años, ha intentado capitalizar el descontento de los panameños por la actual desaceleración económica, reiterando que en el gobierno de Martinelli (2009-2014) el crecimiento fue el más alto en la región.

Además de elegir al sucesor del presidente Juan Carlos Varela, los 2.7 millones de electores renovarán el domingo a una desprestigiada legislatura nacional, así como a las autoridades en las alcaldías y corregimientos.