Un miembro de la Policía Nacional Civil de El Salvador camina por uno de los barrios controlados por la pandilla Barrio 18. Contra esta, junto con la Mara Salvatrucha y otras estructuras, el presidente Bukele autorizó usar la fuerza letal.
Un miembro de la Policía Nacional Civil de El Salvador camina por uno de los barrios controlados por la pandilla Barrio 18. Contra esta, junto con la Mara Salvatrucha y otras estructuras, el presidente Bukele autorizó usar la fuerza letal.

WASHINGTON - Las pandillas, conocidas como maras en El Salvador, han mantenido a las autoridades de ese país entre los más violentos del mundo, llegando a tener por un tiempo la escalofriante cifra de 51 muertos por cada 100.000 habitantes. El accionar de estos grupos mantiene también alertas a las autoridades de Estados Unidos.

El pasado 26 de abril, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó en su cuenta de Twitter una autorización para que la policía y el ejército, usaran la "fuerza letal para la defensa propia o para la defensa de la vida de los salvadoreños".

El anunció se dio luego de que, en menos de 72 horas, se reportara un inusual aumento en las cifras de asesinatos violentos en un país que tiene a su población bajo una estricta cuarentena para contener la propagación del coronavirus, y de una notable tendencia a la baja en este tipo de hechos violentos desde el inicio de la gestión del nuevo gobierno.

Con la medida, el gobierno salvadoreño busca evitar que cabecillas de pandillas encarcelados transmitan órdenes criminales al exterior.
El Salvador declara emergencia en cárceles por repunte homicida
Bukele ordenó al director general de los Centros Penitenciarios, Osiris Luna Meza, decretar una emergencia máxima, luego de informes de inteligencia que detallan que el reciente aumento de homicidios en el país fue registrado por órdenes emitidas desde las cárceles.

Bukele señaló inmediatamente a las pandillas, conocidas en El Salvador como maras, como las culpables de las más de 70 muertes que ocurrieron entre el viernes 24 y el lunes 27 de abril, según datos oficiales. 

Las maras, que durante décadas han sido también nombradas como las culpables de mantener sometida a la población del país centroamericano y de haber obligado incluso a los gobiernos anteriores a llegar a pactos para tratar de reducir las muertes, ponen en jaque ahora a la administración de Bukele.

El miércoles 15 de julio, el gobierno del presidente Donald Trump anunció que como resultado de un operativo fueron capturados 11 jefes de la Mara Salvatrucha (MS-13). 

Los arrestos se produjeron luego que una corte federal de Nevada presentara cargos contra 12 individuos vinculados por la investigación federal a esta pandilla catalogada como una organización internacional vinculada al narcotráfico, asesinatos y otros delitos.

Los arrestados fueron identificados como Adali Arnulfo Escalante-Trujillo, de 43 años, José Alfredo Ayala-Flores, de 39 años, Álvaro Ernesto Pérez Carias, de 50 años, Sebastián Ocadiz-Castro, de 20 años, Juan Luis-Rico, de 46, Juan Ángel Reyes, de 21 años, Miguel Ángel Nieto-Romero, de 26 años, Rosalio Andrés Siguenza-Romero, de 40 años, Daniel Enrique Pérez-Torres, de 30 años, José Gerardo Cortez-Díaz, de 20 años, Eder Cruz Salguero, de 26 años, Carlos López Guzmán de 41 años,  y Pedro Ernesto Montalvo, de 35 años. Todos, menos Ángel Reyes y Eder Cruz Salguero, están bajo custodia. Los otros dos se encuentran prófugos, según informó el gobierno de Estados Unidos.

La acusación federal, de 21 distintos cargos, acusa a los 13 líderes, miembros y asociados de violar el llamado “Estatuto Kingpin”, aplicable a las personas que forman parte de organizaciones criminales.

Pero ¿quiénes son estas pandillas? ¿por qué les llaman "maras"? y sobre todo, ¿porqué no han logrado contenerlas ninguno de los gobiernos que han estado en el poder los pasados 30 años?

La Mara Salvatrucha

Considerada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como "igual o más peligrosa que Al Qaeda", el mandatario prometió en 2017 que iba a destruirla por su particular violencia, que ha desplegado en diferentes estados de Estados Unidos, como Nueva York, Maryland y California, donde según investigaciones, tiene su origen.

Según la revista Insight Crime, el origen de la Mara Salvatrucha, también conocida con las siglas MS13, surgió en los barrios pobres y marginados de la populosa ciudad de Los Ángeles, California, Estados Unidos; en la década de los años 1980.

A esa ciudad llegaron cientos de migrantes centroamericanos, salvadoreños principalmente, que huían de la guerra civil que se libraba en ese país.

Esos barrios angelinos eran dominados por grupos de mexicanos que fustigaban a los centroamericanos, los cuales tuvieron que organizarse para hacer frente a estas pandillas mexicanas.

La Mara Salvatrucha es una de las más temidas y grandes en El Salvador y cuenta con estructuras en otros países de la región, incluidos México y Estados Unidos.

La palabra "mara" se refiere a un grupo de personas organizadas como pandilla, y según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, su uso es más popular en El Salvador y Guatemala.

Según Insight Crime, “salva” se refiere a El Salvador: " 'trucha' es un término del argot para “inteligente” o “listo”, de ahí la palabra "Salvatrucha" y la denominación, Mara Salvatrucha.

Las deportaciones a El Salvador en la década de 1990 de muchos de estos pandilleros, se cree que dio lugar a las estructuras de las maras en los barrios pobres de un país que tenía poco tiempo de haber salido de la guerra civil. 

La mezcla de una generación postguerra, con la experiencia de pandilleros forjados a bala por el control de un territorio en las calles de Los Ángeles, permitió que la Mara Salvatrucha o MS13, se expandiera sin tener mayor presión de parte de las autoridades de ese entonces, enfocadas principalmente en construir una democracia.

Las actividades delictivas de la Mara Salvatrucha son variadas dependiendo de la región en que operan. También, aunque se encuentren bajo un mismo nombre, no significa que sean una sola estructura.

Según investigaciones realizadas por periodistas especializados en el caso, así como por otros sociólogos e investigadores, la MS13 adapta sus operaciones y actúa bajo cierta "independencia" que ha llevado incluso a conflictos entre miembros de la misma pandilla.

En El Salvador, según datos policiales, las extorsiones y el tráfico de droga en los barrios son las principales fuentes de ingreso de las pandillas, quienes suelen cobrar una "renta" a las personas que tienen negocios y comercios, sin importar la categoría o nivel de estos.

Para tener una idea de qué tan numerosa es la Mara Salvatrucha en El Salvador, según la Policía Nacional Civil, en 2019 capturaron a 1.893 adolescentes, de los cuales el 44,3% fueron catalogados como miembros de esa pandilla.

Barrio 18

Al igual que la Mara Salvatrucha, los primeros registros de Barrio 18 datan de las calles de Los Ángeles, California.

Este grupo denomina a sus células como “clicas”, que en un principio estaban conformadas exclusivamente por inmigrantes mexicanos del sur de California, pero con la migración centroamericana de la década de los ochenta, el Barrio 18 comenzó a reclutar varios miembros lo que facilitó la expansión de la pandilla, sobre todo a Centroamérica.

Foto de archivo de un miembro de la pandilla Barrio 18 en El Salvador. Este grupo disputa el control de territorios con la pandilla rival y su lucha ha causado miles de muertos.

Según extensas investigaciones de autoridades oficiales, en la década del 2000 la estructura de esa pandilla en El Salvador se dividió después de un conflicto interno, surgiendo el Barrio 18 Sureños, y el Barrio 18 Revolucionarios.

Según Insight Crime, En Centroamérica, la pandilla opera principalmente en El Salvador, Guatemala y Honduras, pero es en Estados Unidos donde tiene la presencia más definida: un estimado de 30.000 a 50.000 miembros.

Barrio 18 Sureños

Esta pandilla fue una de las primeras en desligarse del repunte de asesinatos que han pasado en los últimos días en El Salvador.

En un video colgado en Twitter, y que el mismo presidente Bukele retuiteó, los miembros de Barrio 18 Sureños dijeron que no tenían nada que ver con el repunte de asesinatos, a lo que el mandatario escribió

Esta "clica" fue la que presionó para que en 2009 las autoridades carcelarias los dividieran en las prisiones por afinidad a la pandilla, algo que tras el reciente repunte de violencia Bukele ordenó que se cancelara y que mezclaran a todos, decisión que han criticado varias organizaciones de Derechos Humanos.

Barrio 18 Revolucionarios

Esta es una de las más violentas en El Salvador. En el año 2010, la policía los señaló como los responsables de haber secuestrado un vehículo de transporte público con 17 pasajeros, rociarlos con gasolina y quemarlos a todos, aparentemente sin razón alguna, más que hacerse notar.

Autoridades del condado de Suffolk, Nueva York, informaron del arresto el viernes 20 de diciembre  de 96 pandilleros de la Mara Salvatrucha MS-13. En la imagen, algunos detenidos cuando llegaban a El Salvador a inicios de 2019.
Familiares de víctimas aliviados de ofensiva de EE.UU. contra pandilla MS-13
La administración Trump, ha hecho la lucha contra la pandilla transnacional MS-13 una de sus prioridades.

Barrio 18 Revolucionarios controla algunos de los barrios más populosos de la capital salvadoreña y son de los más temidos por la población civil por su crueldad. 

Su lucha por controlar territorios los ha llevado a constantes enfrentamientos con rivales de otras maras y contra la policía. 

Estadísticas de la Policía Nacional Civil desde 1 de enero al 28 de diciembre de 2019 reflejaron 2.374 homicidios en El Salvador, una cifra alta, pero si se compara con el año anterior, 2018, tuvo una reducción de 974.

Cifras ampliamente difundidas reflejan que hay cerca de 60.000 miembros de pandillas (maras) en casi todos los municipios del país, que controlan los límites de sus territorios y extorsionan y obtienen información sobre residentes y personas que circulan en esas zonas, sobre todo en el transporte público, escuelas y mercados.