Tony Hernández, el hermano del presidente de Honduras, durante una conferencia de prensa en Tegucigalpa en noviembre del 2017.
Tony Hernández, el hermano del presidente de Honduras, durante una conferencia de prensa en Tegucigalpa en noviembre del 2017.

Acusan en Estados Unidos al hermano del presidente de Honduras de delitos de narcotráfico y uso y posesión de armas.

“El ex legislador hondureño Tony Hernández estuvo involucrado en todos las etapas del tráfico de toneladas de cocaína, a través de Honduras, destinadas a EE.UU.”, dijo el fiscal del distrito del sur de Nueva York, Geoffrey Berman, en un comunicado al que tuvo acceso la Voz de América.

Hernández también coordinó el armamento con el que se custodiaban los cargamentos de cocaína, chantajeó a agentes de policía para obtener información que le sirvió para proteger la droga y extorsionó por grandes cantidades de dinero a importantes narcotraficantes, explicó el fiscal.

El hermano de Juan Orlando Hernández, quien fue reelegido como presidente el año pasado, fue arrestado el viernes en Miami, Florida. Hernández está citado para comparecer en la corte federal de esa ciudad este mismo lunes.

Los cargos fueron presentados por el distrito sur de Nueva York y la Dirección de EE.UU. para el Control de Drogas (DEA).

“Hernández y sus socios criminales presuntamente conspiraron en México y Colombia con algunas de las redes criminales transnacionales más peligrosas y mortíferas del mundo”, dijo en el comunicado el agente especial de la DEA, Raymond Donovan.

Bloques de coca con su nombre

Según la oficina del fiscal, entre el 2004 y el 2016, multiples organizaciones de narcotráfico en Honduras y otros países latinoamericanos trabajaron juntas, con el apoyo de algunos individuos del sector público y privado, incluyendo a politicos y agentes de policía hondureños, entre los que estaba Hernández.

La red recibía cargamentos de cocaína en Honduras que se enviaban por vía marítima y terrestre desde Colombia y otros países. Desde allí, movían la droga hacia Guatemala y eventualmente a EE.UU.

En el camino, para facilitar el movimiento de la droga, los traficantes pagaron coimas a funcionarios públicos, entre los que estaban miembros del Congreso hondureño.

Hernández colaboró con este proceso, tuvo acceso a los laboratorios de coca en Colombia y Honduras hasta el punto de que algunos de los bloques de cocaína llegaron a estar marcados con el sello ‘TH’ por Tony Hernández.

En el 2014, el hermano del presidente se reunió con un ex miembro de los Cachiros, una banda criminal hondureña, en la que Hernández aceptó ayudar a Devis Rivera para que recibiera pagos del gobierno en sus compañías de lavado de dinero a cambio de sobornos que llegaron a alcanzar el medio millón de dólares.

Respuesta del gobierno

En un comunicado, el gobierno hondureño confirmó la captura agregando que "en el caso de Tony como el de cualquier otro hondureño, el Presidente y su gobierno mantiene que cada quien es responsable de sus actos y que en ningún caso esta responsabilidad es transferible".

En el 2016, el presidente Juan Orlando Hernández Alvarado, ante rumores de una presunta relación de su hermano con personas o actividades al margen de la ley, estableció que toda persona debe tener derecho a la legítima defensa y presunción de inocencia.

Su nombre salió a relucir durante una entrevista con el capitán Santos Orellana -que fue dado de baja deshonrosa en las Fuerzas Armadas-y que fue acusado de terrorismo por la embajada de Estados Unidos.

Orellana reveló que lo obligaron a declarar contra Tony Hernández y Wilter Blanco como responsables de planificar un atentado contra el embajador de Estados Unidos.

 

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