Danna Isabella es una niña venezolana de 6 años que padece el síndrome de “Dandy-Walker”, una anomalía congénita que se caracteriza por la presencia de hidrocefalia.
Danna Isabella es una niña venezolana de 6 años que padece el síndrome de “Dandy-Walker”, una anomalía congénita que se caracteriza por la presencia de hidrocefalia.

ROGER CARSTENS - Cuando Danna Isabella monta su caballo la alegría recorre su cuerpo. Cada visita a Southwest Ranches es una terapia y una aventura hacia la sanación que experimenta junto a su amigo equino y su madre, Daniela Ovalle.

Un equipo de la Voz de América visitó a Southwest Ranches, un pueblo ubicado en el condado de Broward, en el estado de Florida. Allí conoció a esta niña venezolana de 6 años que nació con el síndrome de “Dandy-Walker”.

Esta enfermedad congénita se caracteriza por la presencia de hidrocefalia. Según su madre, la niña está mejorando gracias a esta terapia.

"Yo no sabía que amaba tanto a los caballos, al punto que llegamos aquí y ella quiere estar en los establos, buscándolos, tocándolos", narró Ovalle a la VOA.

Danna Isabella, tiene seis años y padece el síndrome de “Dandy-Walker”, una anomalía congénita que se caracteriza por la presencia de hidrocefalia.

 

Según la Asociación Americana de Hipoterapia, el tratamiento de la esclerosis múltiple, el autismo y la parálisis se puede complementar con la asistencia equina. Este tipo de terapia con animales involucra los sistemas sensoriales y cognitivos.

Al describir el mal que padece la niña, Ovalle explicó: "Una malformación cerebral, cuerpo calloso, se dividen los hemisferios, no se le desarrolló por completo".

La entrenadora y maestra venezola, Carol Goiri, explicó a la VOA la mejoría experimentada por la niña Danna Isabella desde que comenzó la equinoterapia.

Hace un año, Ovalle decidió complementar la terapia médica de Danna Isabella  y acudió a Carol Goiri, inmigrante venezolana y fundadora de la academia 4X4, quien decidió traer su experiencia en equinoterapia a Estados Unidos.

"Como hay tantos niños, que vienen de otros países, tantas familias buscando el apoyo de necesidades especiales, aportando solamente mi experiencia, mi condición de maestra de equitación", dijo Goiri sobre su trabajo.

En el caso de Danna, las mejorías son constantes, paulatinas y alentadoras, dice la maestra: "El tomar sus riendas, ya para ella es fuerza, mantener su tronco erguido, fortalece la musculatura del estómago, el abdomen, los brazos, la espalda".

La relación afectiva que se establece con el caballo según expertos, coadyuva en el tratamiento de problemas físicos, psicológicos y sociales.