FILE PHOTO: Colombia's President Ivan Duque speaks during an interview with Reuters in Bogota
El presidente de Colombia, Iván Duque, habla durante una entrevista con Reuters en Bogotá. [Foto de Archivo]

BOGOTÁ - El presidente Iván Duque pidió el apoyo de la comunidad internacional para vacunar a los migrantes que se encuentran en Colombia sin normalizar su condición migratoria para permanecer en el territorio.

El mandatario reiteró que su país no ofrecerá vacunas a los venezolanos que no estén registrados.

"Es muy importante que la comunidad internacional, que ha estado muy preocupada por la situación en Venezuela, también nos apoye para adquirir vacunas para atender a las personas que no han regularizado o normalizado su condición migratoria en Colombia", aseguró Duque el martes, en entrevista con Reuters.

Según el presidente del país andino, "Colombia simplemente no tiene la capacidad de vacunar a su propia población y a la de Venezuela al mismo tiempo".

Cifras de Migración Colombia indican que un poco más de 1,7 millones de venezolanos viven en Colombia, de los cuales 900.000 están en condición irregular.

Brindar la vacunas a los migrantes venezolanos que no tengan documentación generaría "una estampida", según Duque, debido a la falta de un sistema de salud creíble en Venezuela.

Por su parte, el canciller del gobierno en disputa, Jorge Arreaza, criticó a Duque a través de Twitter: "Este señor no ha vacunado al primer colombiano, le negó la vacuna a los migrantes y ahora pide dinero a la "Comunidad Internacional" para vacunar a l@s venezolan@s".

El presidente ya había señalado a finales de diciembre, a la cadena Blu Radio, que los venezolanos que no tengan doble nacionalidad o “no tengan regularizada su situación migratoria, no tendrán la vacuna”. Más tarde, le explicó a CNN que no se trata de “mezquindad”, sino “un problema de capacidad del sistema de salud y de recursos”.

¿Qué dicen los venezolanos?

La Voz de América consultó a algunos venezolanos que viven en diferentes ciudades de Colombia sobre el tema. Algunos rechazan el hecho de que se discrimine por su situación migratoria para poder obtener la vacunación contra el coronavirus, mientras otros entienden que el gobierno colombiano no está en capacidad de hacerlo.

Vianela Salazar tiene 29 años y vive en Colombia, desde abril de 2019. Proviene de, Maturin-Monagas, y cuenta con documentación legal, a través de la visa de trabajo de su esposo.

Es ingeniera de sistemas y se encuentra buscando empleo en Bogotá. Aunque sabe que la situación no es fácil, apoya la decisión del gobierno de no vacunar migrantes en situación irregular.

Aunque lamenta “que tantos venezolanos no podrán obtener su vacuna aquí por temas migratorios”, entiende y es “consciente de lo que implicaría para el gobierno de Colombia  hacerse responsable de vacunar a tanta gente sin control”.

“Pienso que todos querrían venir a vacunarse, cualquiera; estando cerca y viendo esa posibilidad, seguramente correría a Colombia”, le dijo la venezolana a la Voz de América.

Pedro Meneses, director de bienestar de la Asociación Central de Venezolanos en Colombia Asocvenecol. Es colombo-venezolano y hace parte del primer grupo de caminantes que llego a Colombia, en 2017. [Foto: Cortesía]

Opinión que no comparte Pedro Meneses, director de bienestar de la Asociación Central de Venezolanos en Colombia Asocvenecol, quien opina que no vacunar a migrantes irregulares “crearía o generaría sería más xenofobia entre los venezolanos aquí en Colombia”.

Por eso, invita al Gobierno del presidente Duque “a que revise y saque los los mecanismos idóneos” para que estos venezolanos sin permisos puedan acceder a la vacuna.

“Si bien es cierto que ya sabemos que la mayoría de los venezolanos no tenemos acceso a un pasaporte. Ahora, el régimen está aplicando mecanismos para evitarnos el acceso a que tengamos nuestras cédula identidad para que eso nos imposibilite poder salir del país o hacer cualquier tipo de trámite correspondiente en el extranjero”, agrega Pedro.

“El COVID no tiene pasaporte. El COVID no tiene nacionalidad. él nos afecta a todos los ciudadanos del mundo”, dice el director de Asocvenecol.

Para el periodista de Rostro Caribe, Miguel Ángel González Tenias, no poder optar a vacuna le complica aún más la situación a un migrante que tiene más problemas en otro ámbitos de su vida.

Miguel Ángel es comunicador social, con mención periodismo audiovisual y magíster en Ciencias de la Comunicación, además de docente universitario y fotógrafo profesional. [Foto: Cortesía]

“Respeto todas las leyes normas y la política interna que se aplican acá en Colombia. Eso es un asunto netamente de la autoridad presidencial… Sin embargo, yo en algún momento también estuve irregular, y cuando uno está irregular es donde necesitamos más apoyo de las autoridades locales, regionales, nacionales e internacionales”, dijo González a la VOA.

El 23 de enero de 2016 cumple cinco años de llegar a Colombia. Permaneció seis meses en situación irregular, tras cruzar por las trochas ilegales desde su país hasta Colombia. Ahora vive en Barranquilla. Allí, dice, ve muchas situaciones complicadas de sus connacionales. Por eso, propone otras alternativas para poder generar acceso a la vacuna.

“Los organismos multilaterales están enviando y están aportando una gran cantidad de dinero para ayuda humanitaria, para asistencia social, de salud, alimentación, de incluso, de cultura, para la atención al migrante. Pienso y considero que sería una oportunidad importante para que los organismos multilaterales ayuden a estos países de América Latina… Puede abrirse un aporte especial para que puedan todos estos migrantes optar a también ser vacunados para poder contrarrestar esta pandemia”.

Vacunas “para nadie”

Anny Uribe Táriba lleva siete años viviendo en Colombia. Su situación es legal, puesto que cuenta con visa, gracias a que su esposo es colombiano y, aunque residía en Venezuela desde 1978, tuvo que regresar a su país junto a su familia.

La abogada, además, dirigió el Refugio Hogar del Espíritu Santo, en Colombia, para asistir a los migrantes venezolanos y colombianos que retornaban a su país y tiene una fundación Cultural, en la ciudad andina de Tunja, que forma niños en música clásica.

La venezolana Anny Uribe Táriba dirigió el Refugio Hogar del Espíritu Santo, en Colombia, para asistir a los migrantes venezolanos y colombianos que retornaban a su país. [Foto: Cortesía]

Por eso, esta venezolana conoce muy de cerca la situación de migrantes que aún no han podido regularizar la situación en Colombia. En su opinión, no debe haber algún tipo de distinción en materia de salud, independientemente de la situación migratoria y nacionalidad.

No obstante, dice que no está de acuerdo “con la aplicación de esas vacunas a nadie, por cuanto puede ser peor el remedio que la enfermedad, ya que eso no ha tenido estudios suficientes que comprueben ni la efectividad, así como los efectos secundarios de la misma… Así que creo que es más peligroso aplicarla a que las personas puedan tratarse desde su hogar como lo hicimos mi esposo y yo”, señala Uribe.

Para ella, los daños colaterales de la vacuna serán peores que el mismo virus. Además, afirma “han fallecido más personas por cáncer que por el virus, solo hay que aprender a autoprotegerse y utilizar los medios que nos da la naturaleza para sanar del mismo”.

El Ministerio de Salud informó el martes que el gobierno ya ha adelantado acuerdos para garantizar 29 millones de vacunas para cubrir inicialmente a la población priorizada, del total de más de 34 millones de colombianos sujeto de vacunación. Así mismo, que los migrantes en condición regular (cerca de 800 mil) están incluidos en el plan de vacunación.