El equipo de rescate del ejército chileno prepara su equipo antes de partir para buscar un avión de transporte Hércules C-130 perdido, en la base aérea de Punta Arenas, Chile, el miércoles 11 de diciembre de 2019.
El equipo de rescate del ejército chileno prepara su equipo antes de partir para buscar un avión de transporte Hércules C-130 perdido, en la base aérea de Punta Arenas, Chile, el miércoles 11 de diciembre de 2019.

Equipos de rescate encontraron restos materiales que podrían ser del avión de carga militar chileno que desapareció a inicios de esta semana.

La aeronave viajaba con 38 personas a bordo hacia una base en la Antártida.

En rueda de prensa Eduardo Mosqueira, jefe de la Cuarta Brigada Aérea de Chile, dijo que un buque privado que navegaba con bandera chilena -parte del grupo de rescate-, encontró restos de esponja que podrían ser parte de los tanques de combustible del Hércules C130, los que se trasladarán a tierra para hacer los peritajes correspondientes.

“Se encontraron restos de esponja flotando en el mar”, a 30 kilómetros del lugar en que se tuvo contacto por última vez con el avión Hércules C-130. “Estimamos que pueden ser del estanque de combustible del C-130”, agregó.

Este sería el primer hallazgo a dos días de la desaparición de la nave que volaba sobre el tormentoso Paso Drake, uno de los mares más complicados del mundo.

Las labores de salvamento se complicaron por adversas condiciones climáticas en la remota zona que comunica la parte más austral del continente con el territorio antártico, mientras las autoridades admitieron en la víspera que era baja la posibilidad de encontrar sobrevivientes.

Mosqueira dijo más temprano que las aeronaves ampliaron las zonas de búsqueda, que se extendería inicialmente por seis días, pero podría prolongarse cuatro días más.

En tanto, la Armada estableció cuadrantes de búsqueda con naves locales y de Argentina y Brasil, incluyendo un sonar para detección submarina.

Al ser consultado sobre si hubo indicios de problemas en el vuelo, Mosqueira explicó que el avión siempre estuvo en comunicación y que no se percibieron irregularidades hasta su desaparición.

A bordo del C130 que salió de la austral Punta Arenas hasta la base en la isla Rey Jorge en la Antártida, iba personal militar de reemplazo, trabajadores de una empresa privada y un investigador.

La Fuerza Aérea chilena, que realiza viajes a la Antártida al menos una vez al mes, informó que los dos pilotos del Hércules tenían amplia experiencia, que recientemente habían sido destacados en Estados Unidos por su destreza y que la aeronave estaba en buenas condiciones técnicas.

Mosqueira declinó comentar las palabras del comandante en jefe de la Fuerza Aérea, general Arturo Merino, quien la víspera señaló que una de las posibilidades de que el avión no haya disparado la señal de alerta es que “muchas veces cuando los impactos son demasiado fuertes en el agua, y el avión se hunde rápidamente, no alcanza a emitir señal”.

La Antártida es el continente más frío del planeta y la rotación inclinada del planeta en torno al sol hace que en los meses de primavera y verano los días sean muy luminosos durante las 24 horas, razón por la cual las labores de búsqueda del Hércules C-130 se desarrollan en el día y la noche.

(Con información de las agencias AP y Reuters)