A pharmacist holds a medicine containing chlorine dioxide at the Farmacia Boliviana, the sticker reads "The Bolivian Pharmacy…
Una botella de dióxido de cloro preparada por una farmacia de Cochabamba, Bolivia.

La legislatura de Bolivia, controlada por el partido Movimiento al Socialismo (MAS) del expresidente Evo Morales, aprobó esta semana un proyecto de ley que autoriza el uso del polémico medicamento dióxido de cloro de manera preventiva y como tratamiento para los pacientes de COVID-19.

Poco antes de la aprobación, el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, dijo que el gobierno interino analizaría la legalidad de la norma y consultará a expertos antes de que la presidenta Janine Áñez la firme como ley.

La medida enfrentó un rechazo de las organizaciones médicas y científicas del país. El Ministerio de Salud señaló que no es un tratamiento eficaz contra el coronavirus y ya en julio advirtió con procesar a quienes promuevan tratamientos “por atentar a la salud pública de la población”.

Sin embargo, el senador del MAS Milton Barónes, uno de los impulsores del proyecto, explicó que el uso del dióxido de cloro no es obligatorio y estaría “sujeto a la decisión del ciudadano que quiera acudir a esa alternativa”.

Un boletín del Senado dijo en julio que “los ciudadanos... podrán utilizar la solución de dióxido de cloro, como medio alternativo, para prevenir o tratar la infección y las consecuencias provocadas por el coronavirus” y que el producto no requerirá receta médica para su adquisición.

Como la administración de Áñez se ha opuesto a esa iniciativa, no estaba claro si la presidenta firmará la ley.

Bolivia está enfrascada en una lucha de poderes en medio de la pandemia del coronavirus, que enfrenta al ejecutivo interino con la oposición liderada por el MAS.

Con 87.891 casos positivos de coronavirus confirmados y 3.524 muertes, la atención de la población está compartida con las elecciones generales, que estaban programadas para el 6 de septiembre, pero el gobierno aplazó hasta el 18 de octubre debido a la pandemia.

Sindicatos y simpatizantes del MAS mantienen bloqueos de calles y carreteras hacia las áreas rurales, dificultando el acceso de la ayuda y suministros para combatir la epidemia hacia las áreas rurales.

Un hommbre muestra frascos de dióxido de cloro que compró en una farmacia de Cochabamba para protegerse del coronavirus
Bolivianos ingieren desinfectante para protegerse del coronavirus
Ni el gobierno, ni los médicos, ni los organismos de salud lo recomiendan. Más bien lo rechazan. Pero en Cochbamba se ha corrido el rumor de que el dióxido de cloro puede ayudar a evitar el contagio del coronavirus. Ya ha habido múltiples intoxicados.

¿Qué es el dióxido de cloro?

El dióxido de cloro es un producto que lleva años publicitándose como un remedio para muchas afecciones y enfermedades que van desde malaria, a la diabetes y asma, el autismo o incluso el cáncer.

Se trata de un compuesto parecido a la lejía y el cloro que se usa como blanqueador y para descontaminar superficies industriales.

Ninguna institución de salud lo reconoce como medicamento y al aparecer la pandemia de COVID-19 ha regresado como un método capaz de combatir los efectos del virus y es bastante promovido por las redes sociales.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) no aconsejan el uso del compuesto por falta de evidencia científica.

La FDA ha dicho incluso que quienes consumen este producto se demoran en buscar un tratamiento médico apropiado y pueden agravar la enfermedad.