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Proyecto las Tías: indígenas EE.UU. se unen para ayudar a niños migrantes centroamericanos


El Proyecto de las Tías, un grupo multigeneracional de mujeres indígenas nativas de EE.UU., en Oklahoma, ofrecen asistencia a niños necesitados en comunidades del país. Foto: Theauntieproject.com

Un grupo de mujeres nativas americanas de varias tribus en Oklahoma ha lanzado una organización sin fines de lucro a la que llaman "Auntie Project: Native Women of Service" (Proyecto Las Tías: Mujeres Indígenas de Servicio).

Su objetivo es ayudar a los niños indígenas necesitados, comenzando con los niños migrantes que cruzan la frontera entre Estados Unidos y México.

La idea se les ocurrió en junio, después de escuchar que la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR, por sus siglas en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS, por sus siglas en inglés) trasladaría a 1.400 niños migrantes no acompañados a Fort Still, un puesto del Ejército de EE.UU. cerca de Lawton, Oklahoma.

Una foto de fecha desconocida muestra a miembros del Proyecto de Las Tías, Mujeres nativas de Servicio, reunidas en Norman, Oklahoma.
Una foto de fecha desconocida muestra a miembros del Proyecto de Las Tías, Mujeres nativas de Servicio, reunidas en Norman, Oklahoma.

"Y nos conmovió a todos", dijo Amanda Cobb-Greetham, presidenta del programa de Estudios de Nativos Americanos de la Universidad de Oklahoma y miembro de la Nación Chickasaw.

El Fuerte Still, construido en 1869 en las tierras ancestrales de las tribus Kiowa, Comanche y Apache, es el lugar donde varios prisioneros apache de Chiricahua, incluidos unos 50 niños, fueron "abandonados sin protección" en el otoño de 1894, entre ellos el Jefe Gerónimo, quien murió allí en 1909.

"De hecho, había pueblos nativos nacidos en cautiverio en Fort Sill incluso después de la condición de estado de Oklahoma", dijo Cobb-Greetham. "Y hubo un internado indio allí, durante muchos, muchos años, que realmente aprovechó nuestra propia historia y la de nuestras familias como sobrevivientes del internado".

Imagen de Fort Still, la primera escuela indígena cerca de Lawton, Oklahoma, que operó desde 1871 hasta 1899-1900. Josiah Butler Collection. Photo: Oklahoma Historical Society.
Imagen de Fort Still, la primera escuela indígena cerca de Lawton, Oklahoma, que operó desde 1871 hasta 1899-1900. Josiah Butler Collection. Photo: Oklahoma Historical Society.

Trauma de la infancia

Las tías (aunties), como los nativos americanos de todo el país, entienden el trauma que sufren los niños como resultado de estar separados de la familia y el hogar.

"Y nos dijimos: 'Si los niños indígenas van a estar en Fort Sill nuevamente, ¿no sería bueno que esta vez tuvieran algunas tías cuidando de ellos?", dijo Cobb-Greetham.

Su invocación del término "indígena" refleja la opinión de muchos nativos americanos de que los migrantes de los países latinoamericanos son "familiares".

"Últimamente se ha hablado más sobre cómo todos los pueblos latinoamericanos tienen raíces indígenas, especialmente los pueblos chicanescos que tienen raíces indígenas en México", dijo Christina Leza, antropóloga lingüística y cultural Yoeme-Chicana en el Colorado College.

Una mujer indígena quiche mira un monumento a los migrantes en Salcaja, Guatemala, el 7 de junio de 2019.
Una mujer indígena quiche mira un monumento a los migrantes en Salcaja, Guatemala, el 7 de junio de 2019.

"Pero cada vez escucho más de activistas nativos americanos que dicen que antes de que vinieran los europeos, todos éramos indígenas, así que existe esa historia compartida de parentesco", dijo Leza.

No se sabe qué porcentaje de inmigrantes detenidos son indígenas, pero un informe de 2015 del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. decía que varios detenidos hablan solo idiomas indígenas, y otros informes sugieren que las autoridades de ICE tienen dificultades para proporcionar los servicios de traducción requeridos por la ley.

Llegar a familias necesitadas

A fines de julio, el HHS anunció que estaba posponiendo los planes de enviar niños a Fort Sill, por lo que las tías cambiaron su enfoque a las familias que venían de México. "Lo que hemos hecho es asociarnos con el banco de alimentos de Oklahoma", dijo Cobb-Greetham. "Forman parte de una extensa red de bancos de alimentos y pueden garantizar que las donaciones se traduzcan en alimentos y se entreguen al Banco de Alimentos de El Paso".

Una familia migrante centroamericana espera afuera del albergue Casa de la Anunciación, en El Paso, Tejas, el 29 de noviembre de 2018, después que un agente de Inmigración y Aduanas de EE.UU., los llevó hasta allá.
Una familia migrante centroamericana espera afuera del albergue Casa de la Anunciación, en El Paso, Tejas, el 29 de noviembre de 2018, después que un agente de Inmigración y Aduanas de EE.UU., los llevó hasta allá.

Cathy Nestlen, portavoz del Banco Regional de Alimentos de Oklahoma (RFBO), parte de la red de Feeding America, explicó cómo se gastarán las donaciones de las tías.

"El Proyecto Auntie nos está ayudando a compensar el costo en que hemos incurrido para la comida que llevamos a Texas", dijo Nestlen.

"El Banco de Alimentos de El Paso ha estado trabajando con otras organizaciones sin fines de lucro en la comunidad porque algunas familias migrantes están siendo liberadas en la comunidad mientras esperan lo que sea que el sistema judicial tenga para ellos. No hay a dónde ir, así que las organizaciones sin fines de lucro y las iglesias en El Paso les proporciona vivienda y comida".

Las donaciones de las tías no llegarán a miles de menores no acompañados recogidos por funcionarios de inmigración de EE.UU. y transferidos a cualquiera de los más de 170 refugios para niños del HHS en 23 estados, 30 solo en Texas, ya que ninguno de ellos acepta donaciones.

Esto se debe a que la legislación aprobada en 1870, la llamada Ley de Antideficiencia, prohíbe a los trabajadores y agencias gubernamentales aceptar o gastar dinero por encima de lo que el Congreso les da o aceptar trabajadores voluntarios.

Migrantes centroamericanos esperan alimentos dentro de un espacio cerrado con malla y alambre de púas que la Patrulla Fronteriza de EE.UU. ha construido para albergar al creciente número de familias migrantes y menores no acompañados que buscan asilo en El Paso, Tejas. Marzo 27 de 2019. AP.
Migrantes centroamericanos esperan alimentos dentro de un espacio cerrado con malla y alambre de púas que la Patrulla Fronteriza de EE.UU. ha construido para albergar al creciente número de familias migrantes y menores no acompañados que buscan asilo en El Paso, Tejas. Marzo 27 de 2019. AP.

La ley llegó en respuesta a los abusos del siglo XIX: las agencias se permitieron quedarse sin dinero antes, suponiendo que el Congreso asignaría más fondos para mantenerlos en funcionamiento.

Los representantes de Texas, Chip Roy, un republicano, y Vincente González, un demócrata, han presentado dos proyectos de ley que permitirían a los refugios de la ORR aceptar donaciones, pero los analistas dicen que ninguno tiene muchas posibilidades de ser aprobada.

El domingo, las Tías celebrarán una recaudación de fondos, donde le presentarán a la RFBO un cheque por 10.000 dólares, el primero, esperan, de muchos.

"Nuestro objetivo en este momento es la sostenibilidad", dijo Cobb-Greetham. "Nos gustaría pensar que dentro de 20 años, algo surge y la gente podría decir, '¡Oh, deberías llamar a las tías!'".

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