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Cámara instalada en campanario de Notre Dame revelaría claves sobre incendio


Un ramo de flores junto al río Sena cerca de la catedral de Notre Dame (al fondo), en París el jueves, 18 de abril de 2019.

Una cámara instalada unas horas antes del devastador incendio del lunes en la catedral de Notre Dame de París podría contener pistas vitales sobre qué provocó el fuego, dijo el jueves una compañía de andamios que trabajaba en el lugar.

Europe Echafaudage es una de las cinco compañías contratadas para restaurar la aguja de 90 metros de Notre Dame, que se derrumbó en el incendio y cayó sobre el valioso techo catedralicio.

Las imágenes de la cámara de "time-lapse", que fue colocada en el campanario norte y está ahora en manos de los investigadores, muestran cómo sale humo de la base de la aguja, dijo Marc Eskenazi, representante de Europe Echafaudage, a Reuters.

"Se tomaron imágenes cada 10 minutos a partir del lunes a las dos de la tarde", comentó Eskenazi. "Se puede ver humo en esas imágenes. Comienza en el lado sur", señaló.

Europe Echafaudage, una unidad de LeBras Freres, un negocio familiar de 140 empleados con sede en la región oriental de Lorena, había terminado casi por completo la instalación de los andamios en torno a la aguja, 14 meses después del inicio. Un equipo de 12 personas de la firma era el único que estaba trabajando en el lugar el día del siniestro.

Europe Echafaudage y una segunda empresa implicada en el proyecto, Pro Tech Foudre, aseguran que siguieron procesos estrictos de seguridad.

Una grúa levanta andamios junto a las gárgolas frente a la catedral de Notre Dame en París. Ya casi mil millones de dólares han provenido de fieles comunes y magnates de gran potencia de todo el mundo para restaurar la catedral.
Una grúa levanta andamios junto a las gárgolas frente a la catedral de Notre Dame en París. Ya casi mil millones de dólares han provenido de fieles comunes y magnates de gran potencia de todo el mundo para restaurar la catedral.

Pro Tech Foudre, que iba a empezar los trabajos para desmontar el pararrayos que bajaba desde lo alto de la aguja, describió a Europe Echafaudage como una firma de renombre con un sólido historial de seguridad y experiencia en lugares prestigiosos como el Panteón y el museo del Louvre en París.

"Son gente muy seria. Van más allá de las exigencias de los arquitectos. Si se les pide un Porsche, te entregan un Rolls", dijo Anthony Dupuy, gerente de Pro Tech Foudre. "Diría que hay otras compañías que lo estaban viendo venir, pero no ésta".

Dupuy, que participó en unos trabajos en Notre Dame en 2013, afirmó que las regulaciones de seguridad son muy estrictas en un sitio tan antiguo, con un enfoque especial en la prevención antiincendios. Todas las extensiones debían ser desenchufadas cada noche y no se permitía fumar en ninguna parte, señaló.

En honor a los bomberos

París celebraba el jueves una jornada de homenaje a los bomberos que salvaron del colapso a la catedral de Notre Dame y rescataron sus tesoros de las llamas.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, recibía a los bomberos para un encuentro especial en el que compartirían “palabras de agradecimiento”, según su oficina. Altos cargos del gobierno participarían en el acto en el palacio presidencial.

Más tarde, el Ayuntamiento de París tenía previsto celebrar una ceremonia en su honor con un concierto, dos banderas gigantes y lecturas de la novela “El jorobado de Notre Dame” de Victor Hugo.

Más de 400 bomberos participaron en una batalla contra el fuego de nueve horas para salvar la catedral del siglo XII el pasado lunes. La aguja se derrumbó y el tejado quedó destruido, pero sus emblemáticas torres, vidrieras de rosetones, el órgano y las obras de arte se salvaron.

Además, nadie murió en el incendio, que comenzó durante una misa, después de que bomberos y empleados de la iglesia evacuaran con rapidez a quienes estaban dentro.

El ministro del Interior francés, Christophe Castaner, a la derecha, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, a la izquierda, y otros funcionarios, caminan por la catedral de Notre Dame.
El ministro del Interior francés, Christophe Castaner, a la derecha, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, a la izquierda, y otros funcionarios, caminan por la catedral de Notre Dame.

Entre los homenajeados el jueves estaba el capellán de bomberos Jean-Marc Fournier, que ayudó a salvar la corona de espinas que según la tradición católica llevaba Jesucristo cuando fue crucificado.

Otra es Myriam Chudzinski, que estuvo entre los primeros bomberos en llegar al tejado. Cargados de material, subieron cientos de escalones por la estrecha escalera de caracol hasta la parte superior de una de las dos torres. Ella había entrenado en la catedral precisamente para esa situación.

“Sabíamos que el tejado estaba ardiendo, pero en realidad no sabíamos con cuánta intensidad”, dijo a la prensa. “Era desde arriba donde se comprendía que era dramático de verdad. Hacía mucho calor y tuvimos que retirarnos. Se extendía con rapidez”.

Chudzinski oyó un sonido atronador, pero se centró en salvar la torre. Después supo que era el ruido de la aguja al derrumbarse.

La primera alarma de incendios sonó a las 18:20 cuando se estaba celebrando una misa en la catedral, pero no se ubicó el incendio. Una segunda alarma sonó a las 18:43, y entonces se localizó el fuego en el tejado.

Las campanas de las catedrales de toda Francia sonaron el miércoles en un homenaje a Notre Dame y a los bomberos.

Arnault defiende las donaciones

Por su parte, el hombre más rico de Francia, Bernard Arnault, atacó el jueves a los críticos de su apuro por donar decenas de millones de euros para la restauración de la catedral, y dijo que no se beneficiaría de los recortes de impuestos.

Arnoultm del grupo de artículos de lujo LVMH, propietario de Louis Vuitton Fashions y Moet & Chandon champagne, y su familia prometieron 200 millones de euros ($ 225 millones) horas después de que el incendio devastó el lunes la catedral.

Siguió una oferta de 100 millones de euros del gran rival de Arnault, Francois-Henri Pinault, el director ejecutivo del propietario de Gucci, Kering, y generó un frenesí de donaciones de algunas de las principales compañías de Francia que impulsaron los fondos recaudados a cerca de 1.000 millones de euros.

Lea también: Francia reabrirá Notre Dame en cinco años.

Pero el derroche también provocó interrogantes de organizaciones benéficas, políticos y comentaristas acerca de por qué algunos donantes corporativos habían ofrecido tanto con tanta rapidez, incluida la especulación sobre los beneficios de la desgravación fiscal. Algunos expresaron su frustración de que otros desastres no hubieran recibido un apoyo similar.

Arnault dijo a la junta de accionistas de LVMH que su compañía familiar no era elegible en este momento para las exenciones fiscales sobre donaciones caritativas, que según la ley francesa pueden calificar para una deducción del 60 por ciento.

Agregó que la compañía de artículos de lujo había alcanzado su límite máximo en las deducciones fiscales después de las que recibió en los últimos años por la construcción de la Fundación Louis Vuitton.

"Es una controversia vacía", dijo Arnault. "Es bastante desalentador ver que en Francia se te critica incluso por hacer algo por el interés general".

Los accionistas que estuvieran contentos con la donación deberían llevarlos a las redes sociales para mostrar su apoyo "a un acto, que en muchos otros países nos felicitarían", dijo Arnault, en medio de aplausos de los inversionistas.

La empresa familiar de Pinault dijo el miércoles que no tenía la intención de buscar exenciones fiscales en su donación. La esposa de Pinault, la actriz Salma Hayek, también lo defendió en una publicación en Instagram.

"Mi esposo y mi suegro son dos ciudadanos franceses generosos, que entienden sinceramente la importancia de este tesoro espiritual, cultural e histórico desde París hasta el mundo", escribió.

Los críticos de las donaciones incluyeron los sindicatos de trabajadores en Francia, quienes dijeron que era un fastidio que no se pudieran encontrar fondos para problemas sociales.

"En un clic, 200 millones, 100 millones (...) también muestra las desigualdades en este país", dijo a la radio Franceinfo Philippe Martínez, secretario general del sindicato CGT, el miércoles.

Macron quiere reconstruir la catedral en cinco años, a tiempo para los Juegos Olímpicos de Verano que acoge París en 2024, pero los expertos han puesto en duda que el plazo sea realista, dada la enormidad del trabajo por hacer. Uno de ellos señaló que la reconstrucción podría fácilmente tomar 15 años. Se han ofrecido casi mil millones de dólares para la restauración del templo.

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