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Netanyahu visita EEUU antes de cerrada elección israelí


Un hombre pasa frente a un cartel de campaña del partido israelí Likud, con las fotos del presidente de EE.UU. Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Jerusalén, 4 de febrero de 2019. Foto REUTERS.

Con la elección de Israel a solo dos semanas, Benjamin Netanyahu podrá mostrar sus estrechos vínculos con Donald Trump en una visita a Estados Unidos días después de que el presidente respaldara el control de Israel sobre los ocupados Altos del Golán.

La reunión en la Casa Blanca del primer ministro con Trump el lunes podría verse ensombrecida en Estados Unidos por la divulgación esperada de los detalles de un informe confidencial sobre una investigación en relación a una posible colusión entre el presidente y Rusia en su campaña electoral de 2016 en Estados Unidos.

Pero Netanyahu, que enfrenta una posible acusación en tres casos de corrupción y niega cualquier delito, hablará a su audiencia nacional al destacar lo que él considera como el vínculo más fuerte entre un líder israelí y un presidente estadounidense.

Antes de regresar el jueves del largo viaje planeado al tramo final de una carrera cerrada, Netanyahu puede esperar una cálida acogida de parte de Trump, quien junto con la Primera Dama, también ofrecerá una cena para Netanyahu y su esposa, Sara.

Trump ayudó a preparar el escenario para su aliado el jueves, al anunciar que había llegado el momento de reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, territorio estratégico que Israel tomó de Siria en la guerra de Oriente Medio de 1967 y se anexó en 1981 en un movimiento que no recibió apoyo internacional.

El domingo, el ministro interino de Israel, Israel Katz, dijo en Twitter que Trump firmaría un decreto que codificaba dicho reconocimiento, en presencia de Netanyahu, el lunes.

El movimiento del presidente sobre el Golán fue visto ampliamente en Israel, donde Trump es una figura popular, como un intento de proporcionar un impulso electoral al derechista Netanyahu, que había presionado por otra desviación de la política estadounidense de larga data en una de los regiones más volátiles del mundo.

Trump ya había cumplido con dos artículos principales en la lista de deseos de Netanyahu, reconociendo a Jerusalén como la capital de Israel en 2017 y trasladando a la embajada de Estados Unidos a la ciudad santa desde Tel Aviv en mayo pasado.

Esos pasos enfurecieron a los palestinos, que quieren que Jerusalén Oriental, también capturada por Israel en 1967, sea la capital de un estado en la ocupada Cisjordania y Gaza. También los puso firmemente en contra de un plan de paz que Washington dice que presentará después de la votación israelí.

"Nunca hemos tenido un vínculo semejante entre el primer ministro de Israel y un presidente estadounidense", dijo a los periodistas Netanyahu, quien ha presentado a Trump en sus carteles de campaña, cuando se fue de Tel Aviv.

Para Trump, el abrazo de Netanyahu resuena con los evangelistas de Estados Unidos, un distrito central para el líder republicano, que optará a la reelección en 2020.

Carrera cerrada

Antes de llegar a Washington el domingo, Netanyahu dijo que hablaría con Trump "sobre su histórica declaración" sobre el Golán y "la continua presión sobre Irán" después de que Estados Unidos se retirara del acuerdo nuclear de 2015 entre las potencias mundiales y Teherán, que había relajado las sanciones contra el archienemigo de Israel.

Netanyahu también se dirigirá al grupo de presión pro israelí, AIPAC, en su convención anual en Washington, al igual que su principal rival en la elección, el exjefe militar Benny Gantz, quien encabeza un partido centrista.

El primer ministro dijo que se reunirá con los líderes del Congreso durante la visita. Las relaciones de Netanyahu con los demócratas se han visto tensas por su apoyo inquebrantable a Trump, la fricción con el ala progresista del Partido Demócrata y su espinosa relación con Barack Obama.

Las encuestas de opinión muestran que Netanyahu corre cuello a cuello con Gantz. El recién llegado político ha pedido un gobierno limpio, basándose en el anuncio del fiscal general en febrero de que pretende acusar a Netanyahu por cargos de soborno y fraude, en espera de una audiencia después de la votación del 9 de abril.

"(La declaración de Trump sobre el Golán) realmente ayudará a Netanyahu", dijo Billha Ketter, una planificadora de eventos de 67 años, que habló con Reuters en Rosh Pina, que colinda con los Altos del Golán.

Ella acusó al presidente de intervenir en la elección de Israel.

Los sondeos de opinión que evalúan si el movimiento de Trump está teniendo efecto se esperan más adelante en la semana.

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