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Salud e inmigración dividen a demócratas en segunda noche de debate


Los candidatos coincidieron en que los niños no deben permanecer encerrados y las familias no deben ser separadas en las fronteras en su intento de llegar a EE.UU.

El segundo debate el Partido Demócrata dividió a los aspirantes a la presidencia en temas relacionados con la salud y la inmigración, al tratar de demostrar cuál es el mejor rival para derrotar al presidente Donald Trump en la próxima contienda.

Al principio, el exvicepresidente Joe Biden retó a Trump, señalando: "Yo quiero devolverle el alma a este país. Señor presidente, esto es EE.UU. y somos fuertes y grandes, gracias a esa diversidad (...) Señor presidente, que quede claro, nosotros amamos esto, no nos vamos. Estamos aquí para quedarnos y no vamos a dejárselo a usted".

El tema de la salud destacó las diferencias al comienzo, frente a la propuesta de la senadora de California, Kamala Harris, cuyo plan tomará 10 años en llevarse a cabo y fue criticado por el presidente Biden que lo calificó de confuso.

"El acceso a la atención a la salud deber ser un derecho y no un privilegio", dijo Harris, refiriéndose a los altos costos que deben pagar los estadounidenses por el acceso a la salud.

Sin embargo, el exvicepresidente señaló que es un plan que toma mucho tiempo y dinero, llegando casi 3 mil millones de dólares para su despliegue, subiría los impuestos a la clase media y eliminaría el seguro por parte del empleador.

Biden defendió el Obamacare: "Pueden comprar este plan y pueden comprarlo con un deducible de mil dólares y nunca tienen que pagar más del 8,5% de sus ingresos cuando lo hacen y si no tienen dinero, entrarán gratis", dijo, destacando que no hay necesidad de que se mantenga un seguro privado.

La senadora criticó el plan de Biden porque, en su opinión, deja por fuera a 10 millones personas: "Que un demócrata se presente a la presidencia con un plan que no cubre a todos, no tiene excusa", acotó, a lo que el exvicepresidente respondió que sí tendría cobertura para la mayoría de los estadounidenses.

"El único plan que limita a las compañías de seguros de cobrar lo que quieran es mi plan", indicó.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, enfatizó que los empleados de la clase media quisieran tener mejor cobertura. Por su parte, el senador de Nueva Jersey, Cory Booker, expuso que apoya Medicare para todos y que no va eliminar los seguros privados, pero enfatizó que "la persona que está disfrutando este debate es Donald Trump porque hay demócratas atacándose entre ellos" y llamó a sus colegas a la unión.

La representante de Hawái, Tulsi Gabbard, señaló también que no hay un sistema de atención a la salud sino de atención a las enfermedades, además de que las grandes empresas de seguros y farmacéuticas se están lucrando y, por eso, cree que es importante sacar a las compañías de seguros para que no se lucren de la gente enferma.

Jay Inslee, el gobernador de Washington, enfatizó en que su estado fue el primero en ofrecer algo público para la cobertura médica y también para la gente mayor.

El empresario Andrew Yang explicó que "como alguien que ha dirigido un negocio, puedo decirles que nuestra atención médica actual hace que sea más difícil contratar, hace que sea más difícil tratar bien a las personas y brindarles beneficios y tratarlos como empleados a tiempo completo, hace más difícil cambiar de trabajo, como acaba de decir la senadora Harris, y ciertamente es mucho más difícil comenzar un negocio".

¿Cruce legal o ilegal?

Los candidatos coincidieron en que los niños no deben permanecer encerrados y las familias no deben ser separadas en las fronteras en su intento de llegar a EE.UU.

Criticaron la actual política del presidente Trump y se centraron en las propuestas. Por ejemplo, del exsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Julián Castro, expuso que no debe ser un delito cruzar la frontera y detalló su enfoque de trabajar en un plan que garantice la seguridad en los países de origen de los inmigrantes para que no tengan que viajar a EE.UU. en búsqueda de oportunidades.

Biden aclaró, que en su gobierno, no se incrementaría el número de deportados, pero la realidad es que, si una persona cruza la frontera ilegalmente, debe volver a su país. Criticó el plan de Castro, a quien señaló que, a menos de que la persona busque asilo, de otra manera se llamaría un cruce ilegal.

"Mi plan de inmigración también aseguraría que pusiéramos a los inmigrantes indocumentados, que no han cometido un delito grave, en un camino hacia la ciudadanía. Que hagamos un Plan Marshall del siglo XXI, con Honduras, El Salvador y Guatemala, para que podamos llegar a la raíz de este desafío, para que las personas puedan encontrar seguridad y oportunidades en casa, en lugar de tener que venir a Estados Unidos", dijo Castro.

El senador de Colorado, Michael Bennet, aseguró que no se debería despenalizar pasar la frontera ilegalmente y criticó la propuesta de la senadora Harris, quien indicó que "no debería ser una ofensa cruzar la frontera".

En lo que sí llegaron a estar de acuerdo es que "no hay una solo persona en este escenario que, si somos presidentes, vaya a separar niños en la frontera". "Lo que este gobierno ha hecho en nombre del pueblo estadounidense es que ha convertido nuestra frontera en un símbolo de hostilidad. El símbolo de este país antes de Donald Trump fue la Estatua de la Libertad", dijo Bennet.

"Número uno, ya no podemos permitir que un nacionalista blanco esté en la Casa Blanca, número uno. Número dos. Número dos, tenemos que hacer de Estados Unidos lo que siempre ha sido: un lugar de refugio”, agregó el gobernador Jay Inslee, en este punto.

Por su parte, la senadora de Nueva York Kirsten Gillibrand agregó que "ningún presidente antes del presidente Trump hizo cumplir la ley en la forma en que la hizo cumplir, porque la está usando como muleta para encerrar a mujeres y niños, para separar a madres y bebés, para ponerlos tras las rejas".

Booker también aclaró que, para él, un cruce ilegal es un cruce ilegal si lo haces en los tribunales civiles o si lo haces en los tribunales penales, "pero los tribunales penales es lo que le está dando a Donald Trump la capacidad de violar verdaderamente los derechos humanos de las personas que vienen a nuestro país".

Sobre delincuencia

Booker criticó el trabajo de Biden como senador en el proyecto de ley de delincuencia de 1994, señalado por generar al encarcelamiento desproporcionado de hombres afroamericanos.

Biden respondió señalando que Booker dirigió un departamento de policía que se vio envuelto en una investigación federal de derechos civiles, como alcalde de Newark, Nueva Jersey.

Incluso, lo criticó porque dijo "invocar al presidente Obama más que nadie en esta campaña. No puedes hacerlo cuando es conveniente y luego esquivarlo cuando no lo es".

El asesinato policial de Eric Garner fue una de las principales críticas para el alcalde Bill de Blasio por no tomar medidas contra el agente, Daniel Pantaleo, quien lo asfixió.

“Ese agente debería estar fuera de la calle”, dijo Castro. “Alcalde de Blasio, alcalde de Blasio. ¿Por qué está ese oficial de policía todavía en la fuerza, el que mató a Eric Gardner? Por favor, responda".

Bill de Blasio respondió que conocía el dolor de la familia Garner y van a obtener justicia. "Mientras tanto, en lo que estoy trabajando es en asegurarme, y durante cinco años, nunca habrá otra tragedia, nunca habrá otro Eric Garner, porque estamos cambiando fundamentalmente la forma en que controlamos”, agregó.

Algunos manifestantes interrumpieron el evento al principio del debate, exigiendo precisamente el despido de Pantaleo.

El presidente Trump también fue mencionado por los aspirantes demócratas que lo catalogaron de racista y por la investigación del fiscal especial Robert Mueller.

La senadora Harris, enfatizó que "nadie puede estar por encima de la ley, incluso el presidente de EE.UU".

"Hay un presidente de EE.UU. que actúa como autoritario frente a la constitución que juró proceder", dijo Booker.

Booker, Castro y Blasio estuvieron de acuerdo en que Trump cometió un error, y se manifestaron a favor de llevar adelante un juicio político.

Reacciones

El presidente Donald Trump respondió al debate durante la discusión sobre inmigración, diciendo que, "las jaulas para los niños fueron construidas por el gobierno de (Barack) Obama en 2014. Él tuvo la política de la separación de niños. Yo la terminé pese a que comprendí que más familias vendrían a la frontera!".

La campaña de Trump emitió un comunicado sobre el segundo debate demócrata, afirmando que "no hubo ideas originales" y que fue "otra victoria para el Presidente Trump".

"Mucha estupidez socialista -- eliminar el seguro privado, despenalizar los cruces fronterizos, más impuestos y eliminar los combustibles fósiles", dice el comunicado que firma Kayleigh McEnany, la secretaria nacional de prensa de la campaña Trump, y que sugiere que con esas políticas los demócratas perderán estados como Pensilvania, la industria automotriz y el medio oeste.

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